La poesía siempre ha sido un arma importante en la lucha por la justicia. Cuando se combate por ideales y derechos, y se arriesga todo por un ideal, es necesario encontrar palabras que te den fuerza. Como dijo Victor Jara cuando pasaba sus última horas en el estadio de Santiago de Chile a un compañero no compañero, yo no sé disparar. La guitarra siempre sirve, aunque sea para animar a los combatientes”. ¿Y quién puede olvidar los versos de Neruda?

“Generales traidores
mirad mi casa muerta
mirad España rota,
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de flores,
pero de cada hueco de España sale España,
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de cada crimen nacen balas
que os hallarán un día el sitio
del corazón.”

¿O el último discurso de Salvador Allende cercado en La Moneda?

“Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

En esta sección publicamos poemas originales cuyo tema común es el compromiso social, esperamos que os gusten y conmuevan.

Tierra nuestra

Sólo piedras y silencio,
en viejos cuerpos
y pequeñas manos,
sólo rabia en los sueños.

Dibujos en los muros
y sangre en las ventanas,
quién murió esta noche,
quién nacio en la mañana.

Arroyos secos, ya de piedra
abrazan los caminos,
los pasos y las risas
se extrañan de su olvido.

Jesús García Pedrajas


Guerra

qué se yo de sus guerras
ni de la muerte que cosechan
pero sus balas me conocen
y me atan a la tierra.

no conozco sus pesares
si los tienen y los piensan
sólo camino la misma senda
que no pisan ni contemplan.

no recuerdan lo que buscan
ni saben que lo encuentran
envidian lo que vive
más allá de sus fuerzas.

Jesús García Pedrajas

No creáis que he muerto

no creáis que he muerto
al ser derrotado
las huellas sólo están vacías
si no se han labrado.

no penséis que me he perdido
sólo estoy cansado
de mirar la tierra rota
y los sueños arrasados.

no digáis que he huido
si en el campo he quedado
no miréis el cielo
mirad vuestras manos.

no me cerréis los ojos
porque aún no he llorado
ni he visto las cadenas
rotas por los arados.

no quiero morir,
aún no he terminado
de andar sencillo
y de besar despacio.

si dejáis vuestras voces
atadas a vuestros labios
que una mortaja de ramas
me hiera los brazos.

pero si recordáis mi risa
y cantáis mi llanto
que mis gritos muertos
golpeen como hachazos.

Jesús García Pedrajas

Memoria

A la memoria de los asesinados,
no se olvide su asesino.
Al golpe triste de sus pasos,
robados de su camino.

A la muerte que les vino,
sin esperar, sin hacer ruido.
A sus manos rotas,
a su vida, a su olvido.

A los canallas, a su risa,
a su sueño tranquilo.
A su mirada dura,
a su porte altivo.

Jesús García Pedrajas