Entrevista con Mohammed Hassam

Por Grégoire Lalieu y Michel Collon

Traducido por Jesús y Mariola García Pedrajas

El Cuerno de África es una de las regiones más mortíferas de este continente, desgarrada por incesantes guerras, hambrunas y pobreza…estas imágenes son familiares para todos. Pero poca gente sabe que Eritrea considera que es posible escapar de este círculo vicioso, que es posible resolver los conflictos por medio de la negociación y alcanzar un alto nivel de desarrollo. Esta posición debería ser celebrada. Sin embargo, a los ojos de la comunidad internacional, Eritrea es un estado paria, sujeto a las acusaciones del Consejo de Seguridad de la ONU. ¿De qué modo este país, del que nadie habla, amenaza a las potencias occidentales? Mohammed Hassam revela todo aquello que se supone que no debería saberse sobre Eritrea.

Grégoire Lalieu & Michel Collon (GL&MC): ¿Es verdad que Eritrea es el origen de toda la violencia que tiene lugar en el Cuerno de África? Eso es lo que parece pensar en Consejo de Seguridad de la ONU ya que recientemente votó a favor de imponer sanciones a ese país. Eritrea ha sido acusada de proporcionar armas a los rebeldes somalíes.

Mohamed Hassan (MH): Estas sanciones son el resultado de una campaña de desprestigio destinada a desestabilizar el gobierno de Eritrea. Ha habido un embargo de armas a Somalia desde 1.992; los expertos internacionales controlan la situación, y todas las armas actualmente tienen un número de serie que permite rastrear su origen. A pesar de todas estas disposiciones, el Consejo de Seguridad no tiene más pruebas de este supuesto tráfico ilegal de armas de las que tenía de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. Y una vez más es a Washington a quién se puede encontrar detrás de esta campaña de mentiras. De hecho, incluso el Secretario de Estado adjunto para Asuntos Africanos, Johnny Carson, no las cree. La verdad, ha explicado, es que Somalia ha estado en guerra los últimos 20 años y está inundada de armas. Cualquiera puede comprarlas o venderlas en el mercado negro. Los somalíes no necesitan ir a Eritrea para obtener sus suministros.

GL&MC: Del mismo modo, Eritrea es acusada de provocar tensiones con Djibouti sobre el asunto fronterizo. Encima de eso, hubo unas escaramuzas entre los dos ejércitos en 2.008.

MH: Eritrea nunca ha tenido intereses territoriales en Djibouti. Como la mayoría de las fronteras de África, la que separa los dos países fue dibujada por las potencias coloniales. Estas fronteras fueron, por lo tanto, establecidas hace mucho tiempo y nunca han sido cuestionadas.

El ‘incidente’ de 2.008 es una pura invención de la administración Bush. Todo empezó en el mes de Abril cuando el presidente de Eritrea, Isaiah Afwerki, recibió una llamada telefónica del emir de Qatar. Este le transmitía una queja de parte del presidente de Djibouti, Ismael Omar Guelleh, anunciando que Eritrea estaba agrupando masivamente tropas en la frontera. Pero el presidente Afwerki no había ordenado a su ejército que hiciera nada por el estilo y se sorprendió mucho por la llamada. ¿Por qué estaba su homólogo de Djibouti actuando por cuenta de terceros? Isaiah Afwerki, a pesar de todo, propuso una reunión con Guelleh en Djibouti, Eritrea o, incluso, en Qatar, si eso era lo que él quería. El presidente de Djibouti nunca respondió a esa invitación. Unas pocas semanas después, el 11 de Junio de 2.008, soldados del ejército de Djibouti atacaron a las tropas eritreas en la frontera. Una breve batalla tuvo lugar, causando alrededor de 30 muertos y docenas de heridos en ambas partes. El presidente de Djibouti inmediatamente proclamó que Eritrea estaba atacando su país. Con desconcertante rapidez EEUU publicó un comunicado condenando la “agresión militar de Eritrea contra Djibouti.” El Consejo de Seguridad de la ONU se hizo eco de esta acusación. Fue sólo después que propuso enviar una comisión de expertos para analizar la situación sobre el terreno y establecer los hechos. ¿Por qué empezó el Consejo de Seguridad la casa por el tejado? No existen discordias entre Eritrea y Djibouti. Los pueblos de ambos países han mantenido siempre buenas relaciones. Pero de nuevo EEUU ha estado manipulando a la comunidad internacional y al Consejo de Seguridad con el fin de presionar a Eritrea.

GL&MC: ¿Cómo se explica la actitud de Djibouti?

MH: El presidente Ismael Omar Guelleh apenas cuenta con apoyo social. Sólo se mantiene en el poder gracias al apoyo de las potencias extranjeras. Como resultado, no puede negarles nada. Esto explica por qué hay tantas tropas extranjeras en Djibouti. Por ejemplo, EEUU sólo tiene una base militar en África – y es en Djibouti. Este pequeño país también acoge contingentes de otros países, incluyendo la mayor base militar francesa en el continente.

Así que Guelleh es completamente dependiente de Washington. Si EEUU le ordena que cree una nueva crisis en la región, esto será lo que haga. Esto se ha convertido en la especialidad de EEUU: fomentar los problemas para poder ofrecerse a arreglarlos. Aquí EEUU está buscando presentar a Eritrea como un país beligerante, que es la causa de todos los problemas en el Cuerno de África.

GL&MC: ¿Por qué querría EEUU marginalizar a Eritrea?

MH: El gobierno de Eritrea tiene su propia visión para su país y para la región: es posible alcanzar un buen nivel de desarrollo y resolver conflictos por el diálogo siempre que se deshagan de las injerencias por parte de las potencias extranjeras. Veamos la crisis de Somalia: Eritrea siempre ha abogado por sentar a todos los actores políticos de ese país alrededor de una mesa de negociación. Con el fin de encontrar una solución al conflicto y reconstruir Somalia, Eritrea ha sugerido involucrar a la sociedad civil: las mujeres, los ancianos, los líderes religiosos, etc. Unir a todos para superar sus diferencias para reconstruir un país que no ha tenido un gobierno en los últimos 20 años. Este método podría ser ciertamente un camino efectivo para restablecer la paz en el país. EEUU, en cambio, ha promovido deliberadamente el caos en Somalia. En 2.007 incluso mandó al ejército etíope que atacara Mogadiscio en un momento en el que la paz había sido restaurada. Y encima, es Eritrea la que es objeto de las sanciones de la ONU.

De hecho, EEUU tiene miedo de que la visión de Eritrea gane adeptos en el Cuerno de África. Esto podría significar el fin de las injerencias de EEUU en esta estratégica región. Washington está, por tanto, intentando poner a Eritrea en cuarentena para prevenir que el “virus” de su influencia se extienda. Ésta es una técnica que EEUU ha aplicado siempre y que Noam Chomsky ha estudiado. Él habla de la “teoría de la manzana podrida”: si tienes una manzana podrida en una cesta, la tiras para impedir que las otras manzanas también se pudran. Ésta es la eterna razón de EEUU para intentar derrocar gobiernos – unas veces con éxito y otras no: la Cuba de Castro, el Chile de Allende, Laos durante los años 60…Chomsky apunta que Washington en esos días intervino con el pretexto de defender la “estabilidad” del mundo. Pero esa “estabilidad”, explica, significa sólo la “seguridad” de las multinacionales y las clases dominantes.

GL&MC: ¿Hasta que punto está Washington preocupado? ¿Es Eritrea entonces la manzana podrida del Cuerno de África?

MH: Absolutamente. Pero el enemigo real de la región es el imperialismo, especialmente el imperialismo de EEUU. Por eso Eritrea quiere que el Cuerno de África se deshaga de las injerencias de las potencias neo-coloniales y que desarrolle un proyecto común. El Cuerno de África tiene una posición geográfica muy favorable: está conectado tanto a los países del Golfo Pérsico como a los del Océano Índico, que es donde se realiza la mayor parte del tráfico marítimo mundial. Además tiene importantes recursos naturales: minerales, petróleo, gas y biodiversidad. Si los países de esta región se liberaran del neo-colonialismo y unificaran sus esfuerzos, podrían ser capaces de escapar de la pobreza. Esto es lo que quiere Eritrea para el Cuerno de África. Por supuesto EEUU no quiere que estas propuestas salgan a la luz porque podrían enterrar su control sobre esta estratégica región y el acceso a sus recursos naturales. Washington, por tanto, está intentando presionar al presidente Afwerki con el fin de que cambie sus políticas. Al final resulta que Eritrea, que tuvo que luchar tanto tiempo por su independencia establecida en 1.993, está todavía luchando por su soberanía nacional.

GL&MC: La lucha por la independencia de Eritrea es la más larga en la historia de África. El país fue colonizado en primer lugar por los italianos en 1.869. ¿Cómo hizo Italia, que no era una gran potencia colonial, para hacerse con Eritrea?

MH: Es necesario ver esto dentro del contexto del siglo XIX en Europa. En ese momento, el viejo continente era el escenario de una lucha sin piedad entre las potencias imperialistas por el control de las colonias y de sus materias primas. Había una gran rivalidad entre Francia y Gran Bretaña. La unificación de Italia en 1.863 y la de Alemania en 1.871 trajo nuevos fuertes competidores a escena. Por añadidura, el capitalismo sufrió su primera gran crisis en 1.873. Esta crisis trajo aparejado el desmembramiento del Imperio Otomano que añadió interés al apetito colonial de las potencias europeas rivales. Alemania, por ejemplo, quería tomar ventaja de la caída del Imperio Otomano para hacerse con nuevas colonias. Por su parte, los británicos habían puesto sus ojos en Estambul, de tal modo que fueran capaces de bloquear la expansión alemana.

De este modo, el canciller Bismarck decidió organizar la conferencia de Berlín en 1.885. Éste es el evento más importante en la historia del colonialismo: hasta ese preciso momento, las potencias europeas se habían instalado principalmente en las áreas costeras de África para establecer puestos comerciales pero, después de la conferencia, emprendieron gradualmente la colonización del continente completo. Así, para evitar nuevos conflictos y para espolear la recuperación de la economía capitalista, se pusieron de acuerdo para repartirse el pastel africano. La estrategia de los británicos fue invitar a una potencia colonial menos amenazadora, como Italia, a instalarse en el Cuerno de África con el fin de que bloqueara la expansión de competidores más serios como Francia y Alemania.

GL&MC: Europa se había repartido África pero, a comienzos del siglo XX, Etiopía era el único país que permanecía independiente en el continente. ¿Cuál es la razón?

MH: Esta anomalía surgió de un acuerdo entre los franceses y los británicos. Los primeros intentaban expandirse desde Dakar a Djibouti, mientras que los segundos tenían la ambición de extender su imperio desde El Cairo hasta Ciudad del Cabo en Sudáfrica. Si miras un mapa de África podrás darte cuenta sin margen de error que estos proyectos coloniales tenían que colisionar. Para evitar un conflicto que podría ocasionar grandes pérdidas en ambas partes, Francia y Gran Bretaña decidieron no colonizar Etiopia. Pero los imperialistas no abandonaron sus reclamaciones sobre este territorio. Apoyaron al ejército de Menelik II que gobernaba una de las regiones más ricas de Etiopía. Con el apoyo de las potencias coloniales Menelik II tomó el poder sobre toda Etiopía, lo que dio a los franceses y a los británicos acceso a los recursos naturales de su imperio.

En realidad, aunque Etiopía era el único país que no había sido colonizado, no se podía decir que era independiente. El hombre que se llamó a si mismo Menelik II, Negusse Negest de Etiopía, el león conquistador de la tribu de Judá, el elegido de Dios, no era más que un agente de las potencias imperialistas, y era incapaz de construir un estado moderno. Fue elegido precisamente porque era un cristiano ortodoxo y provenía de una de las regiones más ricas de Etiopía. Por eso Menelik II encabezó un régimen oligárquico con un sistema feudal, donde la mayoría de las nacionalidades estaban privadas de todos sus derechos. Se practicaba la esclavitud. Todo esto dio lugar a numerosas desigualdades que todavía incluso hoy persisten en Etiopía.

GL&MC: Por su parte, Eritrea fue colonizada por Italia. Mussolini incluso llegó a decir después que podría ser el corazón de un nuevo imperio Romano. ¿Cuáles fueron los efectos de la colonización italiana de Eritrea?

MH: Cuando colonizó Eritrea, la población de Italia era mayoritariamente campesina. Muchos de ellos emigraron a Suiza o Francia. Pero otros se marcharon a Eritrea. Con sus paisajes de postal y su clima agradable, la nueva colonia italiana hizo soñar a más de uno de ellos. Los colonos fueron establecidos codo con codo con los campesinos. La burguesía italiana invirtió fuertemente en Eritrea. Estaba particularmente interesada en la situación geográfica del país porque éste tenía una larga línea de costa a lo largo del Mar Rojo. Estaba cerca del canal de Suez al norte y del estrecho de Bab el Mamdeb al sur. Esta es una de las rutas más transitadas del mundo, uniendo el Mar Rojo con el océano Índico.

Como resultado los italianos invirtieron en Eritrea y desarrollaron plantaciones, puertos e infraestructura. Para daros una idea del nivel de desarrollo de esta colonia, cuando los británicos invadieron Eritrea durante la Segunda Guerra Mundial, tuvieron que desmantelar muchas fábricas para poder cerrarlas.

GL&MC: Esto dista bastante del habitual saqueo y amputaciones que caracterizaron el Congo Belga. ¿Fue Eritrea de algún modo excepcional dentro del mundo colonial sin piedad?

MH: Hubo aspectos positivos pero no debemos engañarnos. El colonialismo italiano siguió siendo un sistema discriminatorio donde los negros tenían muy pocos derechos en comparación con los blancos. ¿Por qué? Porque cuando Italia se hizo con Eritrea y con una parte de lo que hoy es Somalia al final del siglo XIX, intentó continuar su expansión en Etiopía. Pero los soldados italianos fueron derrotados por Menelik II en la batalla de Adoua en 1.896. En los años siguientes, una ideología fascista se desarrolló entre la intelectualidad italiana, la cual quería restaurar el honor de su país que había sido derrotado por los negros. Por eso el colonialismo italiano fue muy racista en su trato con los negros. La población eritrea dentro del sistema colonial era una clase inferior. Además, el fascismo italiano (que había tomado el poder en 1.922) estaba basado principalmente en el racismo contra los negros. No era antisemita como el fascismo alemán. Los judíos trabajaron dentro de las organizaciones fascistas en Italia. Fue sólo después, al final de la década de 1.930 que los italianos empezaron a perseguir a los judíos. Esto fue porque, por entonces, Mussolini tuvo un mayor acercamiento con Hitler y porque los fascistas italianos necesitaban algo que les diera un nuevo aliento. Por eso usaron a la comunidad judía como chivo expiatorio para ayudarles a movilizar a la población italiana.

GL&MC: Finalmente los fascistas italianos se tomaron su venganza. En 1.935 las tropas de Mussolini invadieron el único país no colonizado de África.

MH: Sí, pero incluso entonces la invasión de Etiopía no duró demasiado tiempo. En 1.941, en el cenit de la guerra mundial, el ejército británico expulsó a los italianos de la región y los aliados tomaron el control sobre el Cuerno de África. Después de la guerra, Etiopía recuperó su “independencia”. El caso de Eritrea, por su parte, fue objeto de debate.

La Unión Soviética quería que esta colonia obtuviera su independencia. Los británicos, por su parte, querían hacer lo que habían hecho en casi todos los sitios, dividir el país en dos en base a sus afinidades religiosas: las áreas musulmanas serían anexionadas a Sudán y los cristianos ortodoxos a Etiopía. Es interesante citar que la iglesia etíope apoyó esta opción y presionó a los cristianos de Eritrea para que la aceptaran. La iglesia les dijo que si rehusaban no podrían ser enterrados y que sus almas no alcanzarían el paraíso. A pesar de todo, los cristianos eritreos dijeron que no: ellos se sentían eritreos por encima de todo. Este sentimiento de pertenencia se basaba principalmente en el hecho de que los italianos, al contrario que muchas potencias imperialistas, habían tratado a sus súbditos coloniales sin distinción en base a su etnia. Pero al final fue la tercera opción la que ganó, la propuesta por EEUU, a saber que Eritrea formaría parte de una Etiopía federal.

GL&MC: ¿Por qué le interesaba a EEUU esta opción?

MH: Su situación geográfica hacía que Eritrea tuviera gran importancia a los ojos de Washington tanto durante la Segunda Guerra Mundial como después de ella. Desde la década de 1.940, el Pentágono y la industria privada de armamento establecieron grandes proyectos en el país: una línea de ensamblaje de aviones, tiendas de repuestos, una fuerza naval…Y, por encima de todo, durante la década de 1.950, los servicios de inteligencia de EEUU establecieron en su capital, Asmara, su base de telecomunicaciones en el exterior. En ese momento, los sistemas de seguimiento por satélite actuales no existían, y los puestos de escucha tenían un alcance limitado. Pero desde Eritrea, se podía oír lo que estaba pasando en África, Oriente Medio, el Golfo Pérsico e, incluso, algunas áreas de la Unión Soviética.

EEUU, por tanto, abogó porque Eritrea fuera anexionada a Etiopía, que era aliada de Washington. John Foster Dulles, una importante figura de la política de EEUU, estaba al cargo de los Asuntos Exteriores. Él admitió, en un debate del Consejo de Seguridad, que “desde el punto de vista de la justicia, las opiniones de los eritreos deberían ser tenidas en cuenta. Sin embargo, los intereses estratégicos de EEUU en el área del Mar Rojo, y consideraciones de seguridad y paz mundial, hacen necesario que el país sea anexionado a nuestro aliado, Etiopía.” Así se decidió el destino de Eritrea – con graves consecuencias: la lucha por la independencia más larga de África estaba a punto de empezar.

En la segunda y tercera partes de nuestra entrevista sobre Eritrea, con la ayuda de Mohammed Hassam, examinaremos los 30 años de la épica lucha llevada a cabo por la resistencia. Descubriremos qué era lo que estaba en juego en la revolución eritrea, sus similitudes con Cuba. Y también trataremos sobre la cuestión de los derechos humanos en Eritrea, y como éstos fueron atacados por las potencias imperialistas. Finalmente abordaremos la famosa paradoja africana: tanta riqueza y una gente tan pobre.

GL&MC: En 1.950, en base a una decisión de la ONU acorde a los deseos de EEUU, Eritrea se convierte en una entidad autónoma dentro de una Etiopía federal. ¿Cómo funcionó ese sistema?

MH: Bastante mal. Esta decisión no tenía sentido porque forzaba a dos sistemas incompatibles a vivir juntos. Por un lado tenías a Eritrea, que se había beneficiado del desarrollo bajo el colonialismo italiano y donde había emergido una especie de clase trabajadora con conciencia de clase; y, por otro lado tenías a Etiopía dirigida por un emperador, Haile Selasse. Ese régimen era feudal, no tenía constitución, todavía practicaba la esclavitud y no permitía derechos políticos de ninguna clase. Pero como se trataba de un estado federal, Eritrea mantuvo su propia bandera y su parlamento e incluso sus sindicatos y su prensa libre…. ¡Todas esas cosas estaban prohibidas en Etiopía!

Esta extraña cohabitación llevó de manera indirecta a un intento de golpe de estado contra el emperador Haile Selasse. Funcionarios etíopes viajaron a Eritrea y se dieron cuenta de las enormes diferencias que había con respecto a su propio país. Además, el movimiento panafricano y el brote de proclamas independentistas afectaron a la manera de pensar del continente entero. Algunos etíopes empezaron a ver que el suyo era un país atrasado. Entre estas personas estaba Germaine Neway. Había estudiado en EEUU y había sido gobernador de algunas provincias del imperio etíope. Con la ayuda de su hermano, que era miembro de la guardia personal de Selasse, Germaine intentó dar un golpe de estado en 1.960, aprovechando una visita del emperador a Brasil. Pero el ejército etíope no apoyaba el movimiento y el golpe falló. Cuando Selasse volvió había dos opciones posibles: o bien mantener la federación con Eritrea y ofrecer a su propio pueblo los mismos derechos o bien anexionarse Eritrea completamente. La primera opción hubiera significado el suicidio político para Selasse. Como resultado, Etiopía se anexionó Eritrea en 1.962.

GL&MC: ¡Con el apoyo implícito de la ONU! ¿Por qué no protestó la comunidad internacional?

MH: Sí, parece increíble. Cuando Selasse se anexionó Eritrea, hizo detener a editores de periódicos, mandó al exilio a líderes nacionalistas, ilegalizó los sindicatos, y prohibió el uso de las lenguas nativas de Eritrea en escuelas y transacciones oficiales. También traspasó las industrias de Asmara a Adis Abeba. La idea era forzar a los trabajadores eritreos a mudarse a Etiopía, y despoblar el país para convertirlo en una base militar. Por añadidura, cuando las tropas etíopes rodeaban la Asamblea y los aviones de combate volaban sobre Asmara, el parlamento eritreo tuvo que soportar la humillación de votar su propia disolución.

Eritrea votó en contra y exigió la mediación de la ONU, pero obtuvo la siguiente respuesta: “Su solicitud debe ser primero enviada al gobierno federal.”, es decir, al propio Haile Selasse. En otras palabras, el régimen etíope tuvo la bendición de las potencias imperialista y, en particular del imperialismo de EEUU, que dominaba la ONU. El emperador Selasse fue apoyado desde todos lados y lo aprovechó para dar una buena imagen de si mismo, la de ser un padre para el continente africano. Nadie se opuso a él – lo que fue una gran desgracia para los eritreos.

GL&MC: ¿Cómo se convirtió Etiopía en un aliado privilegiado de EEUU?

MH: Durante la década de 1.940 EEUU quería debilitar a sus competidores europeos y empezó a tomar interés por África. Pero los franceses y los ingleses tenían todavía muchas colonias en ese continente. Etiopía, de todas maneras, no había sido colonizada. Para Washington, esta era por la tanto la puerta por la que iba a ser capaz de conseguir entrar en África, para aumentar su influencia y competir contra las potencias coloniales. De este modo, la feudal Etiopía se convirtió en una marioneta de EEUU, tomando parte en las guerras del Congo, Corea…Más tarde, cuando la mayoría de los países africanos obtuvieron su independencia durante las décadas de 1.950 y 1.960, Washington presionó para que la recién creada Organización para la Unidad Africana tuviera su sede en Etiopía. Esto permitiría a EEUU controlar todo el continente. Al igual que el Shah en Irán, o como Israel en Oriente Medio, Etiopía se convirtió en un policía de EEUU, aunque era uno subdesarrollado.

GL&MC: una vez que agotó todas las vías diplomáticas con la comunidad internacional y organizó manifestaciones pacíficas, Eritrea se lanzó a la lucha armada.

MH: Sí. Primero fue llevada a cabo por el Frente de Liberación de Eritrea (FLE). El FLE estaba formado por varios grupos nacionalistas que buscaban la independencia. A nivel político este movimiento estaba dominado por intereses burgueses y su análisis socioeconómico era débil. En el plano militar, el FLE seguía el modelo de resistencia argelino, un sistema por el cual los grupos armados estaban divididos por regiones. Esto fue un serio error táctico. En primer lugar, porque la mayoría de las unidades desplegadas por las diferentes regiones no hablaban la misma lengua. Así, mientras estás luchando por la independencia de un estado, ¡estás contribuyendo a crear las divisiones que un día socavarán ese estado! Además, esta división de la resistencia en grupos autónomos dio lugar a problemas de coordinación que el enemigo fue capaz de explotar. Por ejemplo, cuando un grupo atacaba en una región, sus vecinos no iban a ayudarle. Para el ejército etíope era muy fácil luchar contra grupos separados que estaban aislados unos de otros.

La ausencia de visión política del FLE, su estrategia militar y sus divisiones internas hicieron que el movimiento declinara. Pero en la década de 1.970, musulmanes progresistas y cristianos miembros del FLE decidieron formar su propio grupo, el Frente de Liberación del Pueblo de Eritrea (FLPE). De inspiración marxista, este movimiento aprendió lecciones de su antecesor. Comprendió que era necesario movilizar a la población en su conjunto antes que crear divisiones. Su visión política estaba más estructurada, basada en un análisis correcto de la sociedad eritrea. Más que una mera lucha armada, el FLPE inició una revolución real: la emancipación de la mujer, la organización de consejo locales democráticos, reforma agraria, educación…todo eso hizo que se movilizara a los eritreos en apoyo a los combatientes. Esto era absolutamente necesario para permitir que Eritrea ganara su independencia.

GL&MC: Sin embargo, la lucha parecía destinada al fracaso. Etiopía tenía el apoyo de todo el mundo, y Eritrea estaba luchando prácticamente sóla contra todos.

MH: Eso es verdad. Etiopía estaba apoyada por EEUU, y también por Israel que quería forjar alianzas con los países no árabes de la región. A propósito, cuando se produjo el intento de golpe de estado contra Selasse en 1.960, fue gracias a Israel que el emperador – de visita en Brasil – fuera capaz de contactar con uno de sus generales y organizar la derrota de la rebelión. Más tarde, Etiopía presentaría a la resistencia eritrea como una amenaza árabe para la región, lo que les permitió asegurarse el apoyo de los hebreos. Especialitas en contra insurgencia de Israel entrenaron a una fuerza de élite etíope de unos 5.000 hombres, que fue conocida como la “Brigada Llameante”.

Europa también apoyó a Etiopía, suministrándole armas. El gobierno etíope era el principal beneficiario de al ayuda europea a África. Selasse, el emperador, tenía una fuerte presencia en el continente, que los eritreos no apreciaban en absoluto. He explicado anteriormente como EEUU presionó para tener a la OUA instalada en Etiopía. En la década de 1.960, con el fin de prevenir guerras que pudieran surgir a lo largo de todo el continente, esta organización decretó que las fronteras heredadas del periodo colonial no eran negociables. Pero obviamente esta decisión no se aplicaba al caso de Eritrea. Era como si Italia reclamara Francia porque los galos habían sido parte del Imperio Romano. Pero Selasse tenía a todo Occidente detrás de él, y era tal su influencia en África que la OUA simplemente miró para otro lado.

GL&MC: En 1.974, después de haber reinado durante 44 años, el emperador Selasse fue finalmente derrocado por una revolución socialista. Pero el nuevo gobierno etíope no dio la independencia a Eritrea. ¿Por qué?

MH: La revolución etíope surgió como resultado de una alianza entre los civiles progresistas y el personal militar. Pero muy pronto aparecieron divisiones en el movimiento. Naturalmente, cuando los soldados tomaron el poder, los estudiantes e intelectuales revolucionarios exigieron rápidamente que el gobierno trabajara por la transición a un gobierno civil. Ellos, además, apoyaban el derecho a la independencia de Eritrea. Pero la junta militar en el poder, llamada el Derg, era bastante chovinista: no había ni que hablar sobre abandonar el territorio de Eritrea. Además, los militares no tenían ninguna intención de ceder el poder a los civiles. Así, el ejército lanzó una campaña de arrestos y asesinatos que, según Amnistía Internacional, ocasionó alrededor de 10.000 muertos, principalmente entre los intelectuales y los estudiantes. La revolución etíope fue purgada de esta manera de sus elementos más progresistas y los militares tomaron definitivamente el poder.

Al frente de el Derg estaba el teniente coronel Megistu Haile Marian. Sus orígenes eran humildes. Su padre era soldado y su madre una sirvienta. En el poder hasta 1.991, Megistu estableció un régimen totalitario y procedió a la militarización del país. Naturalmente, no quería saber nada de ningún tipo de autonomía para Eritrea y fue muy duro en la represión de la resistencia. Después de todo, la revolución etíope significó sólo pasar de un dictador a otro. En el apogeo de la guerra fría, este país que, hasta ese momento, había sido un aliado estratégico de EEUU, se hecho en brazos de la Unión Soviética. En aquellos años, Moscú proporcionó un gran apoyo militar a Megistu para su represión de la resistencia eritrea.

GL&MC: Veinte años antes la Unión Soviética había tendido a favorecer la independencia de Eritrea. ¿Cómo explica este cambio?

MH: En primer lugar, Moscú al finalizar la Segunda Guerra Mundial, apoyaba la independencia de Eritrea porque EEUU apoyaba su anexión a Etiopía. Obviamente, una vez que Etiopía se convirtió en aliado de la URSS, Moscú vio las cosas de manera diferente. Además, en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial los soviéticos comprendían mejor el mundo y el Cuerno de África. En esos momentos ellos sabían que cómo provenientes de una antigua colonia las reivindicaciones de Eritrea eran legítimas. De todos modos, la política exterior de Moscú después cambió y se volvió estúpida. Su visión del mundo se marchitó.

De hecho, en la década de 1.950 Nikita Khrushchev desarrolló una nueva teoría especial según la cual la Unión Soviética podría apoyar las revoluciones socialistas en África: los países africanos no necesitarían una vanguardia que dirigiera sus revoluciones, mientras que la URSS lo fuera por ellos. Khrushchev esperaba extrapolar la experiencia revolucionaria rusa a los países africanos sin tener en cuenta para nada las situaciones específicas en cada caso. Es posible expresar esto de otra manera: los soviéticos se habían hecho un zapato a medida y pensaban que ese zapato le vendría bien a todo el mundo; y si tu pie era demasiado grande, todo lo que tenías que hacer era cortarte tus dedos para que te sirviera. La teoría de Khrushchev era así de ridícula. Esto explica por qué la Unión Soviética no tenía ni idea de lo que estaba pasando en el Cuerno de África y por qué apoyó a Etiopía. Fue un error.

GL&MC: ¿Cuál fue el impacto de la resistencia en Eritrea?

MH: Hasta ese momento los luchadores de Eritrea habían conseguido importantes victorias. El pueblo apoyaba la resistencia. Muchos se enrolaron en las filas de combatientes, especialmente porque el ejército regular etíope atacó a la gente, abriendo fuego contra los pueblos y masacrando civiles…En lugar de atemorizar a los eritreos, estos actos de represión reforzaron la convicción de que la cohabitación con Etiopía no era posible y que la lucha por la independencia era absolutamente necesaria. Por ejemplo, en 1.975, numerosos jóvenes se alistaron en el FLPE después de que 56 estudiantes eritreos fueran ejecutados.

También la estrategia de la resistencia se fue haciendo más sofisticada. Un ejemplo: Eritrea no tenía ningún apoyo y estaba luchando sola contra todo el mundo, lo que era bastante problemático ya que el acceso a las armas estaba así comprometido. Careciendo de aliados, Eritrea usó a su enemigo como principal apoyo. La resistencia hizo una guerra de guerrillas contra los soldados etíopes y en cada victoria recogían las armas del enemigo. Con el paso de los años de esta manera la resistencia se volvió mucho mejor equipada, presumiendo incluso de artillería pesada. Imagina: ¡los soldados etíopes tenían que luchar contra sus propios tanques! Gracias a esta técnica, el estatus del FLPE pasó de un ejército guerrillero a un ejército mecanizado.

GL&MC: ¡Pero no previó que la Unión Soviética vendría al rescate del Derg en 1.977!

MH: Fueron tiempos difíciles. La Armada Roja bloqueó las posiciones del FLPE a lo largo de la costa, Moscú envió 3.000 consejeros militares y grandes cantidades de armas fueron llevadas a Adis Abeba por aire. Calculamos que el ejército etíope recibió entonces 1.000 tanques, 1.500 vehículos blindados así como 90 aviones de combate y helicópteros de combate. Reforzado por al apoyo soviético, Megistu lanzó una ofensiva en Febrero de 1.982 en un amplio frente contra Eritrea, fue la campaña “Estrella Roja”, con 150.000 hombres, la mayor batalla que África había presenciado desde la Segunda Guerra Mundial.

GL&MC: A pesar de todo Megistu nunca fue capaz de acabar con el FLPE…

MH: Aún así fue el periodo más duro de la lucha por la independencia. El FLPE tuvo que abandonar territorios que había conquistado como respuesta estratégica. Además, Megistu pidió a sudán que cerrara completamente su frontera con Eritrea: durante semanas no hubo petróleo, ni alimentos ni cualquier otro de los suministros que normalmente llegaban vía Sudán. Tampoco fue posible para los refugiados alcanzar los campamentos al otro lado de la frontera. A pesar de todo, el ejército etíope fue incapaz de aniquilar al FLPE. Hay que decir que el movimiento estaba muy bien organizado. Por supuesto, los soldados etíopes los superaban en número y estaban mejor equipados. Pero estaban tan solo a las órdenes de un dictador. Por su parte, los luchadores del FLPE estaban mejor entrenados y su motivación era mayor.

Finalmente, la operación “Estrella Roja” marco un punto de inflexión en la larga lucha por la independencia. Fue la última vez que el gobierno etíope supuso una amenaza real para la resistencia. Una vez que la ofensiva terminó después de varios meses de lucha, el FLPE reconquistó el territorio que había sido forzado a abandonar. Algunos años después, la Unión Soviética, que estaba al borde del colapso, anunció a Megistu que no recibiría más suministros de armas. El gobierno etíope empezó a vacilar. Ya no se trataba sólo de enfrentarse a la resistencia eritrea, sino también a otros grupos nacionalistas que habían empezado a surgir en otras partes de Etiopía. Entre estos grupos se encontraba el Frente para la Liberación de los Pueblos de Tigré (FLPT) que luchaba con los eritreos. Al principio, este Frente buscaba la independencia de la región de Tigre, pero el FLPE sabía qué peligroso era estar divididos por la nacionalidad y aconsejó que “Vosotros sois, primero y más importante, etíopes; y es como etíopes que deberíais luchar y animar a vuestros compatriotas a derrocar la dictadura militar.” Esto ocurrió en 1.991: el Derg cayó, Megistu huyo y, después de 30 años de lucha, Eritrea consiguió su independencia.

GL&MC: Después de todos estos cambios, ¿Cómo se desarrollaron las relaciones entre Etiopía y Eritrea?

MH: Etiopía es un país compuesto por diferentes grupos étnicos. Ya sea bajo Menelik II, Selasse o Megistu, el régimen que estaba en el poder nunca representó la diversidad del pueblo de Etiopía. El país siempre ha estado regido por minorías que han actuado en su propio interés, dando lugar a grandes desigualdades entre la población. Cuando el nuevo gobierno tomó el poder en 1.991 todo el mundo pensó que las cosas iban a cambiar. Yo mismo acepté trabajar como diplomático para el gobierno. Eritrea también estaba llena de esperanzas. Al convertirse en independientes habían privado a Etiopía de su salida al mar. Pero el presidente de Eritrea, Isaias Afwerki, propuso crear una zona de libre comercio para los dos países: esto permitió a los etíopes usar puertos eritreos fácilmente. Las bases de la cooperación entre los países del Cuerno de África estaban establecidas, y parecía que la paz volvía para quedarse.

GL&MC: Pero, ¿usted se desencantó pronto?

MH: Desde 1.991, Meles Zenawi, el líder del movimiento Tigré, ha estado al frente de Etiopía. Y Zenawi no tiene ninguna visión política. Ha seguido la tradición de gobernar en su propio interés y el de los suyos, sin tener en cuenta la diversidad étnica dentro de su país. Además, en lugar de adaptar las instituciones heredadas de Megistu, el nuevo gobierno simplemente las destruyó. Por ejemplo, desmovilizó el ejército del Derg en vez de empezar un diálogo democrático para encontrar caminos para desarrollar los asuntos. Como resultado, muchos oficiales que habían pasado toda su vida en el ejército se encontraron en el paro. El nuevo gobierno destruyó alegremente los servicios sociales etíopes. Naturalmente, el embajador de EEUU estaba regocijado de ver esto: Etiopía estaba una vez más a merced de los intereses imperialistas.

En la última parte de esta entrevista, Mohamed Hassan revelará la receta para el desarrollo eritreo, cómo es posible salvar a África, y por qué Eritrea es vista como un problema por las potencias neo-coloniales. Veremos por qué las relaciones entre Eritrea y Etiopía siguen siendo turbulentas. Finalmente, abordaremos la cuestión de los derechos humanos y políticos, ¿es Eritrea una dictadura?

Artículo en inglés:

http://dissidentvoice.org/2010/06/everything-you-are-not-supposed-to-know-about-eritrea-13/

http://dissidentvoice.org/2010/07/everything-you-are-not-supposed-to-know-about-eritrea-part-2/