Los norteamericanos denominaron “el día de la infamia” al ataque japonés sobre la base de Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941. Como es habitual, aquellos que están acostumbrados a infligir daño sobre los demás tienden a magnificar sus propias bajas. No hay duda de que hay muchos días de la infamia en la historia de la humanidad, muchísimo más graves que el ataque a Pearl Harbor, y de la mayoría de ellos son responsables directos o indirectors los EE. UU.

Una de las mayores infamias de la historia es el asesinato de más de 500.000 niños en Iraq [1] por parte de las superpotencias occidentales durante el bloqueo al régimen de Sadan Hussein. Y sin duda, si hay una “respuesta de la infamia”, es la que la secretaria de estado del gobierno Clinton, Madeline Albright, dio a la periodista Lesley Stahl en el programa 60 minutos:

En el vídeo, con toda calma, ante la pregunta de si merece la pena la muerte de más de medio millón de niños por las sanciones de las superpotencias extranjeras a Iraq para conseguir los objetivos políticos que perseguía EE.UU., Madeline Albright reposponde: “Creo que es una decisión difícil, pero el precio, creo, el precio merece la pena” (“I think that is a very hard choice, but the price, we think, the price is worth it.�������). Una parte no menor de esta gran infamia es que respuesta tan monstruosa pasó totalmente desapercebida para los medios de comunicación, que la consideraron perfectamente normal. Posteriormente, en su libro de memorias Madam Secretary, Albright trató de justificar la respuesta pero sin desdecirse en ningún momento de lo fundamental [2].
[1] http://en.wikipedia.org/wiki/Iraq_sanctions#Infant_and_child_death_rates[2] http://www.fff.org/comment/com0311c.asp