Por Nicolás García Pedrajas
Uno de los aspectos más imperfectos de la bastante imperfecta democracia española es la administración de justicia. La más que imperfecta transición ni siquiera llegó a la administración de justicia, permitiendo que los jueces que venían del franquismo continuaran ejerciendo su labor sin ningún tipo de impedimento. Dada además la enorme endogamia de la judicatura, la ideología conservadora, y católica, sigue impregnando toda la judicatura actual.
Esta situación ha producido casos de corrupción vergonzosos, que sólo desde la endogamia y el corporativismo judicial pueden ser entendidos. Como ejemplo notorios algunos de los más famosos:
- Carlos Divar: [Dívar aporta datos falsos para justificar otros 12 viajes de fin de semana][Dívar pasó como gastos protocolarios las cenas con su jefe de seguridad]
- Caso Pascual Estevill: [Lo que tienen en común Dívar y Estevill]
- Caso Ferrín Calamita: [Ferrín Calamita: "El verdadero juez supremo me absolverá"][Fernando Ferrín Calamita]
- Sala “Vaticana” del TSJA: [La enseñanza mixta y la Sala Vaticana del TSJA][El Supremo contradice a la 'sala vaticana' sobre la educación mixta]
De la misma manera, la lucha contra la violencia de género se encuentra como una de sus mayores dificultades la gran cantidad de jueces que consideran el maltrato a la mujer como algo menor y que castigan con sentencias enormemente benévolas las actuaciones más bárbaras: Algunos ejemplos:
- Una sentencia no cree “particularmente vejatorio” amordazar y violar vaginal y bucalmente a una mujer.
- Una sentencia no aprecia que 37 puñaladas sean ensañamiento.
- Un hombre que apuñaló 70 veces a una mujer ve rebajada su pena porque “no se ensañó”. (Esta sentencia es del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, para más vergüenza, no de un juez cualquiera. Afortunadamente fue revocada por el supremo)
El problema es que todos estos ejemplos no sólo no son hechos aislados, sino que sus autores son protegidos por el corporativismo judicial y por los muchos colegas que comparten su visión conservadora. Así la mayoría de estas sentencias aberrantes quedan impunes y en los pocos casos en los cuales el juez ha de verse en el banquillo, las sentencias son muy leves, como en el caso de Ferrín Calamita o Pascual Estevill.
Respecto a los lazos con el totalitarismo franquista basta recordad el bochornoso espectáculo del juicio al juez Garzón por el intento de investigar los horrendos crímenes de la dictadura. Aunque el juicio quedó en nada, Garzón ya había sido “asesinado” judicialmente con anterioridad en otro juicio vergonzoso, el aviso a los demás jueces estaba mandado. Si un juez tan conocido como Garzón puede ser destruido por el poder de los jueces que no aceptan que se investigue a una dictadura de la que son cómplices y herederos, imagínese lo que se puede hacer con un juez desconocido de un distrito pequeño que tuviera el valor de iniciar una investigación similar.
No habrá un mínimo de democracia en España mientras la judicatura no tenga una verdadera transición. Los jueces, como cualquier otro servidor público, deben responder ante el pueblo.
Sin embargo, las posibilidades actuales de una reforma real son muy pocas. El PP jamás modificará un poder judicial que el es extremadamente útil cuando está en lo oposición. El PSOE jamás se ha atrevido con los poderes fácticos heredados del franquismo, como la Iglesia Católica. El único ministro de justicia que ha intentado un cambio real, Mariano Fernández Bermejo, fue ofrecido como sacrificio humano a los jueces por el propio PSOE.
@NGPedrajas


One Comment
Desgraciadamente la sombra del franquismo planea sobre nuestras cabezas.
La hegemonía de su herencia, riega las venas de muchos jueces.
La raíz de muchos de nuestros problemas arrastrados durante décadas, no ha sido otro que la parodia de la transición. Un estúpido velo, tirado sobre nuestras cunetas, tapando y silenciando los peores pasajes de nuestra historia reciente.
Desde las aulas hasta las salas de los tribunales, nos obligan a mirar hacia otro lado cuando se sugiere alguna explicación, condena o investigación sobre lo acontecido en el periodo oscuro de una España que avanza a golpe de miedo por no caer en una nueva fosa común.
Nuestro capítulo más sangriento ha visto su clímax al terminar la Guerra Civil. Al terminar ésta, se levantaron vientos de venganza, haciendo estallar la verdadera contienda, que a día de hoy sigue sin ser debidamente investigada.
La dignidad humana espera ser rescata entre los fantasmas que vagan desconsoladamente suplicando justicia y honor.
Su mayor delito fue luchar por la libertad que el fascismo bélico e ideológico les arrebató.
La maldad se respira cuando alguien escupe cualquier tipo de justificación fascista.
El poder judicial en una muestra más de su abuso, ilegitima al único juez que tuvo el valor de plantarle cara a lo que otros niegan la mirada.
La hipocresía se instala en las salas, mientras los muertos esperan una condena que no termina de llegar.
Nuestra responsabilidad pasa por no callar las injusticias, máxime cuando estas son propociadas desde la fuente donde debería emanar la esencia de la justicia.
Saludos!!