Por Nicolás García Pedrajas

En la puerta del infierno Dante imaginó la inscripción “Abandonad toda esperanza, aquellos que entréis aquí (Lasciate ogni speranza, voi ch’entrate)”. En la puerta de la “unidad popular” la inscripción es “Abandonad todos vuestros principios”.

Víctor Jara escribió y cantó en su canción “A desalambrar”:

Yo pregunto a los presentes

si no se han puesto a pensar

que esta tierra es de nosotros

y no del que tenga más.

Yo pregunto si en la tierra

nunca habrá pensado usted

que si las manos son nuestras

es nuestro lo que nos den.”

Víctor Jara fue detenido, torturado y asesinado por los militares golpistas chilenos y su cuerpo fue arrojado a la calle de un barrio pobre de Santiago. Víctor fue asesinado por cantar canciones como esta y defender los derechos de los campesinos, obreros y trabajadores. En el momento del golpe de estado el periodista Sergio Gutiérrez le dijo a Víctor: “Compañero, parece que llegó el momento de cambiar la guitarra por el fusil”. El cantante contestó “No, compañero, yo no sé disparar. La guitarra siempre sirve, aunque sea para animar a los combatientes”.

Salvador Allende sitiado en el Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973 después del golpe de estado del capitalismo internacional con el apoyo de EE.UU. y la connivencia del resto de países aliados y en su última alocución dijo: “Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!”

Salvador Allende se quitó la vida antes de ser detenido por los golpistas traidores. Salvador Allende en su último discurso se dirigió a los trabajadores chilenos.

Miguel Hernández, miembro del Partido Comunista de España, mientras estaba preso en la cárcel asesina del franquismo escribió:

La cebolla es escarcha

cerrada y pobre.

Escarcha de tus días

y de mis noches.

Hambre y cebolla,

hielo negro y escarcha

grande y redonda.

En la cuna del hambre

mi niño estaba.

Con sangre de cebolla

se amamantaba.

Pero tu sangre,

escarchada de azúcar

cebolla y hambre.”

Miguel Hernández escribió esta canción a su hijo después de que su mujer le escribiera a la cárcel y le dijera que sólo tenían para comer pan y cebolla. Miguel Hernández murió en la cárcel en 1942 después de 3 durísimos años de prisión. En el hospital antes de morir, en el muro, escribió su último verso: “Adiós, hermanos, camaradas y amigos. Despedidme del sol y de los trigos”. Miguel Hernández fue encarcelado por su militancia en el PCE y por su actividad en defensa siempre de la clase trabajadora.

El-Hajj Malik el-Shabazz, más conocido como Malcolm X, dijo: Un hombre que no lucha por nada caerá por cualquier cosa (A man who stands for nothing will fall for anything)”. También dijo “Los medios de comunicación son la entidad más poderosa de la tierra. Tienen el poder de hacer al inocente culpable y al culpable inocente, y eso es poder de verdad. Porque ellos controlan las mentes de las masas. (The media’s the most powerful entity on earth. They have the power to make the innocent guilty and to make the guilty innocent, and that’s power. Because they control the minds of the masses)”.

Malcolm X fue asesinado por su defensa de los derechos de los negros en EE.UU. Como en muchas otras ocasiones había un “loco” a mano para hacer el trabajo sucio. Después de su peregrinación a la Meca y tras entrevistarse con los líderes del nacionalismo africano emergente descubrió que la clase trabajadora es la que debe unirse.

Chris Hani, líder del Partido Nacional Africano y el mayor opositor a la traición de Nelson Mandela y otros líderes del ANP a la lucha contra el apartheid dijo: “Si quieres paz debes luchar por la justicia social (If you want peace then you must struggle for social justice)”.

Chris Hani fue asesinado cuando se estaba convirtiendo en el principal opositor al giro de Mandela de ceder todo el poder real a la minoría racista blanca de Sudáfrica. De nuevo un “loco” hizo el trabajo sucio.

Patrice Lumumba escribió en su última carta a su mujer poco antes de su asesinato: “Ninguna brutalidad, maltrato o tortura me ha forzado nunca a pedir clemencia, porque prefiero morir con mi cabeza alta, mi fé firme y mi profunda confianza en el destino de mi país, antes que vivir en sumisión y desprecio de principios sagrados. La historia hablará un día, pero no será la historia que Bruselas, París, Washington o las Naciones Unidas enseñarán, sino la que enseñarán los países emancipados del colonialismo y sus marionetas. África escribirá su propia historia, y será, al norte y al sur de Sahara, una historia de gloria y dignidad.”

Patrice Lumumba fue torturado y asesinado en 1961 por los servicios secretos de Bélgica con la connivencia de otras democracias occidentales y la ayuda de Reino Unido y EE.UU. Patrice Lumumba había intentado que la independencia del Congo de la potencial colonial genocida Béligica fuera real y no solo nominal. Justo lo que años después no tuvo el valor de hacer Nelson Mandela.

Erneste “Che” Guevara, revolucionario argentino, dijo: “El socialismo económico sin la moral socialista no me interesa. Luchamos contra la miseria pero al mismo tiempo luchamos contra la alienación”. Tambien dijo: “Si no existe la organización, las ideas, después del primer momento de impulso, van perdiendo eficacia”. El Che también dijo “Si avanzo sígueme, si me detengo empújame, si retrocedo mátame”. Ernesto también dejó claro en qué debe consistir la lucha revolucionaria: “Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión, hacerla total. Hay que impedirles tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aun dentro de los mismos: atacando donde quiera se encuentre; hacerlo sentir una fiera acosada por cada lugar que transite.”

El Che fue asesinado en Bolivia por un agente de la CIA de origen cubano después de haber sido apresado por el ejercito boliviano del dictador René Barrientos que había tomado el poder tras un golpe de estado auspiciado por EE.UU. El asesino del Che, Mario Terán, fue operado de cataratas por médicos cubanos dentro de la Operación Milagro financiada por el gobierno bolivariano de Venezuela. Estaba ciego desde hacía años por una operación de unos pocos dólares. El capitalismo ignora la suerte de sus lacayos y los abandona una vez han hecho su trabajo sucio.

Tomas Sankara dio un golpe de estado popular en la antigua colonia francesa de Alto Volta e inició uno de los programas de reformas sociales y económicas más ambiciosos de la historia de África. El nombre del país fue cambiado a Burkina Faso (Patria de hombres íntegros). Su política estuvo centrada en el anti-imperialismo, la nacionalización de la tierra y las riquezas minerales y la liberación del poder del FMI y el Banco Mundial. Sankara fue también pionero en la lucha por los derechos de las mujeres. En 1987 fue asesinado tras un golpe de estado apoyado por Francia. Pocas semanas antes de morir dijo: “Aunque los revolucionarios como personas pueden ser asesinados, no se puede asesinar a las ideas”.

Amilcar Cabral, también conocido como Abel Djassi, líder guerrillero del movimiento de independencia de Guinea Bissau y Cabo Verde, asesinado con ayuda de los servicios secretos de Portugal escribió: No ocultes nada a las masas de nuestro pueblo. No les mientas. Desenmascara las mentiras siempre que se digan. No enmascares las dificultades, los errores y los fracasos. No asegures victorias fáciles.”

Todos ellos murieron en defensa de la clase trabajadora. Muchos otros cuyo nombre se ha olvidado sufrieron tortura y muerte por lo mismo. Todos ellos son fuente de inspiración para cualquier persona decente que siga detestando la explotación del hombre por el hombre.

Y ahora nos dicen que debemos olvidar a todos ellos. Que hay que olvidar las banderas. Que hay que olvidar los principios y la dignidad. Que hay que olvidar la lucha contra el capitalismo depredador. Que hay que esconder con vergüenza a la clase trabajadora. Que hay que estar con la “unidad popular” sin ideología ni principios. Que los símbolos, las luchas, las banderas desunen. Que hay que abandonar la lucha en manos de los líderes mediáticos aupados por las empresas del capitalismo.

Pues yo no quiero una unidad popular basada en el olvido y la vergüenza. No quiero una unidad popular que desprecia la memoria de Jara, de Allende, de Hernández, de Malcolm X, de Hani, de Lumumba. No quiero una unidad popular de la nada. El que quiera abandonar todos sus principios que franquee la puerta de la “unidad popular”.

Como dijo Ernesto Guevara: La cuestión sería combatir las causas y no conformarse con tener éxito en suprimir efectos. Esta revolución fracasará si no logra sacudir el aislamiento espiritual de los indígenas, si no ¿para qué?”.

Salud y república