Por Nicolás García Pedrajas

En un artículo anterior exponía la estrategia que iban a seguir los liquidacionistas de IU para llevar a cabo su plan de voladura controlada de IU y su posterior entrega de los escombros a Podemos, o a un montaje similar, en busca de mejorar su futuro político. Desafortunadamente, el plan se está cumpliendo punto por punto.

El primer paso se dio después de las elecciones europeas, comenzando una guerra interna para allanar el camino a la pérdida de identidad y la ausencia de ideología. Una de las primeras batallas se ganó imponiendo las primarias como método de elección de candidatos. El uso de primarias otorga una ventaja enorme a los candidatos elegidos por el poder de las empresas de comunicación, que por supuesto nunca serán los situados en líneas ideológicas más claras, sino los más maleables. Sobre los efectos perniciosos de las primarias no vamos a extendernos porque son de sobra conocidos, y fueron denunciados en su caso por la propia IU1. Uno sin embargo, especialmente dañino, es la creación de líderes carismáticos que utilizan las elecciones primarias como un refrendo total para hacer y deshacer sin ningún tipo de rendición de cuentas a la militancia.

El segundo paso fue conseguir que el único principio de acción política fueran las elecciones y su resultado. Todo se ha de supeditar a ello. Es bastante significativo constatar como tras las elecciones municipales solo se plantee de cada candidatura su resultado en porcentaje de votos, el resto de consideraciones se ignoran. Que el efecto más importante hasta la fecha de esa supuesta “unidad popular” haya sido la desmovilización social casi de forma total no es jamás enunciado. De hecho, desde la aparición de Podemos la movilización social ha casi desaparecido de nuestras calles.

Estos primeros eran los objetivos teóricos. Es bastante desesperanzador ver con qué facilidad han sido impuestos en IU sin apenas resistencia. La rendición de IU ya se ha producido con la renuncia a cualquier principio socialista o de lucha de clases. IU ha entrado en una etapa donde se “es socialista/comunista en la intimidad”, pero no de puertas para afuera. Ahí ha ganado el discurso vacío del magma difuso.

Aunque pudiera parecer increíble, el PCE ha jugado un papel decisivo en esta desamortización ideológica de IU. El PCE ha apostado de forma decidida por el abandono de cualquier principio ideológico claudicando al ciudadanismo carente de base política. El documento aprobado por la presidencia federal a propuesta de Alberto Garzón no contiene la palabra “clase” ni una sola vez. Se me hace difícil de entender que un movimiento como IU, y más aún una partido con la palabra Comunista en su nombre, sea capaz de aprobar su estrategia marco no ya sin hacer referencia a la lucha de clases, sino sin ni siquiera nombrar la existencia de clases sociales. Creo que después de actos como este lo coherente sería abandonar el PCE o quitarle al menos la C, aunque solo fuera por respeto a sus 100 años de historia. Tratar de vender a la militancia que el PCE sigue teniendo sus mismos principios ideológicos y que solo cambian los medios para conseguir sus fines es tratar de engañar a a gente. Además el recorrido de todos los partidos comunistas que han seguido el mismo camino en otros países es bastante claro.

El siguiente paso eran los objetivos puramente estratégicos dentro del partido. Una vez conseguido que los principios del debate se llevaran a cabo sobre las premisas del interés electoral y cortoplacista y se orientara el partido a la clase media, el objetivo institucional es el control del partido. Como ya expuse en una entrada anterior2 el mayor obstáculo que veían los partidarios de vender IU a Podemos era, y es, el coordinador federal de IU, Cayo Lara. Es evidente que un hombre con la honradez y trayectoria personal de Cayo Lara era imposible de comprar. Por lo tanto la única opción es acabar con su poder en el partido.

Esta estrategia de acabar con el peso de Cayo Lara en el partido se ha llevado a cabo con absoluta crueldad. Es evidente que el grupo que se escondía detrás de Alberto Garzón sabía que un enfrentamiento directo con Cayo Lara era una batalla que podían perder. El ascendiente de Cayo en las bases es muy superior a cualquiera de ellos. Entre otras cosas porque apenas saben lo que es un militante de base o qué pasa en las pequeñas agrupaciones o en los pueblos. Por ello la baza que han jugado ha sido la de desprestigiar a Cayo primero para mostrar ante los militantes una imagen de debilidad.

La expulsión3 de los 5.000 militantes de IUCM ha sido la última jugada en este ajedrez. IU tiene dos federaciones que representan un porcentaje enorme del total de militantes del partido, Andalucía y Madrid. Si se quiere controlar el partido se han de controlar esas dos federaciones. Los liquidadores de IU controlan la federación andaluza, pero tenían el problema de Madrid. El caso Cajamadrid es simplemente una excusa, igual que el no cumplimiento de las resoluciones federales. Esto último ha ocurrido en más federaciones y no se ha llegado al extremo de la expulsión. Y en cuanto al caso de Cajamadrid, hay muchos responsables dentro y fuera de IUCM, incluso algunos de los más cercanos a las personas responsables del caso Cajamadrid son ahora los que portan las antorchas y más vociferan en la quema de IUCM.

La jugada de expulsar a todos los militantes de IUCM, y su readmisión selectiva, ha cumplido así dos objetivos. Por un lado se consigue eliminar la única federación de IU con poder suficiente para oponerse al entreguismo a los movimientos desideologizados de la “clase media”. Por el otro se ha desacreditado a Cayo Lara entre una buena parte de las bases que no han entendido por qué ha apoyado con su voto la expulsión de los 5.000 militantes de IUCM. Además, se ha mandado el mensaje de que Cayo ya no tiene la fuerza para parar una desfederación que él no deseaba.

Para los podemitas de IU Cayo Lara es ya una figura amortizada. No ocultan ya sus críticas y apenas su desprecio. Y una vez conseguida su pérdida de poder ahora quieren utilizarlo una vez más antes de forzar su salida. En las próximas semanas, mientras se va gestando la destrucción ideológica de IU y su entrega de una u otra forma al “ciudadanismo” de Podemos, se usará a Cayo como el tapón necesario para evitar que IU explote. Una vez consumado su objetivo se procederá a su sustitución. Hay candidatos, especialmente en Andalucía, que ya están preparando las maletas para mudarse a Madrid. De hecho desde las elecciones municipales Cayo Lara ha prácticamente desaparecido de la escena política. El protagonismo absoluto ha sido asumido por Alberto Garzón. Es curioso también que los medios de comunicación que jamás dieron una oportunidad a IU ahora aúpen de forma entusiasta a Alberto Garzón. Quizás debería ser motivo de reflexión por algunos.

Una vez completada esta fase estamos ante la jugada final. Ahora se trata de apostarlo todo. Acabar con IU, y que mientras los propios militantes aplaudan, debería ser más difícil de lo que está siendo. Sin embargo, como hemos mencionado antes, hay un hecho que está ayudando a la demolición de IU, y es la postura del PCE, el mayor entusiasta de la “unidad popular” que podemos encontrar en todo el territorio español. En esta situación la discusión es, básicamente, cómo se realiza la demolición de IU de forma que la resistencia de sus militantes sea la menor posible.

Los resultados de Podemos en las elecciones autonómicas han supuesto una importante decepción aunque se intente disimular. La horquilla obtenida va del 10% al 20%, con una media de alrededor del 15%. Es evidente que tanto ruido para quedarse en la intención de voto de IU antes de la aparición de Podemos no es demasiado. Más aún, Podemos no está en disposición de gobernar ninguna autonomía, y su papel se limita a ser el apoyo de gobiernos del PSOE. Así que a Podemos solo le queda ser el apoyo de “la casta”. Justicia poética se suele llamar a esto.

En estas condiciones es probable que Podemos esté pensando más en IU que si los resultados le hubieran sido más favorables. El problema reside en saber si hay una estrategia pactada de antemano o no. Aunque yo hubiera apostado por lo primero, las continuas humillaciones públicas de Podemos a IU ante cualquier ofrecimiento de pacto están siendo demasiado rotundas para pensar que se trata de algo previamente acordado. La durísima descalificación global a IU por parte de Pablo Iglesias en una entrevista hoy mismo4 hace pensar que la estrategia de IU es difícil que esté coordinada con Podemos. Si una estrategia coordinada significaba la venta ideológica, una estrategia aventurera sin haber contado antes con Podemos une a la falta de ideología la irresponsabilidad.

Es evidente que desde un principio las alternativas de pacto con Podemos no son demasiadas. Por un lado Podemos no quiere nada parecido a una coalición con IU. Los dirigentes de Podemos piensan que una cosa remotamente similar a Podemos-IU sería negativa electoralmente. Y para Podemos solo existen las elecciones, otro de tipo de principios ideológicos o valores morales están fuera de discusión. Pablo Iglesias lo deja claro con cierta frecuencia5.

Que el objetivo de la “unidad popular” no es la clase trabajadora es evidente para cualquiera que se haya parado a estudiar la procedencia social de la mayoría de candidatos y candidatas de estos movimientos. Los primeros nombramientos en Ahora Madrid de gente procedente de los gobiernos del PSOE despeja cualquier duda respecto a los intereses a los que se sirven. Más aún, un reciente artículo6 sobre la diferencia del voto de Ahora Madrid y Podemos muestra como es el votante de clase media alta el que ha conseguido movilizar Ahora Madrid, muy lejos de la retórica de la “unidad popular”. De hecho la persona que mejor ha argumentado que la supuesta “unidad popular” no ha tenido ninguna trascendencia real en las pasadas municipales es el propio Pablo Iglesias.

Así lo expresa en una entrevista en Público7: Barcelona en Comú no triunfó porque allí estuvieran EUiA, ICV y partidos. Triunfó porque estaba Ada Colau y porque de alguna manera era una referencia de una cosa nueva. Tenía mucho que ver con aquel Podemos de las elecciones europeas. Esa es la clave del éxito de Barcelona en Comú o de Ahora Madrid. No tiene que ver con los partidos que haya dentro.

En el caso de Ahora Madrid no estaba IU, que presentaba una candidatura por fuera. Creo que seremos partidarios de lo que se monte en Catalunya, a pesar de que para nosotros nuestro logotipo y nuestro nombre es importante. Entiendo que Podem en Catalunya tiene mucho espacio, pero sí que vemos positivo establecer un diálogo, en cualquier caso, para no parecer una coalición de partidos de izquierdas, porque no es que tenga yo ningún problema ideológico con eso. Me parece genial, pero con eso no se gana”.

Por otro lado, Podemos sí está interesado en la destrucción de IU, igual que el PSOE en su día lo intentó con el PCE primero e IU después. Es evidente que su pretendido objetivo de ocupar la “centralidad del tablero” se ha visto truncado con la aparición de Ciudadanos8. Aunque Podemos no quiere a IU como socio, ni quiere que se le relacione mucho, si piensa que una parte del electorado de IU podría acabar votando a Podemos una vez que ya no exista nada a la izquierda de Podemos. Esa creo es su estrategia. Y desafortunadamente un parte importante de los dirigentes de IU y el PCE están colaborando de forma entusiasta con ella.

El problema que se le presenta a la camarilla de IU que aspira a solucionar su futuro con el salto a la “unidad popular”, cuya cara visible es Alberto Garzón, pero que incluye a muchos mas “niños” y “niñas”, es cómo presentar la entrega de IU a Podemos y la “unidad popular” de una manera que los militantes de la IU puedan digerir. El proceso como ya he dicho anteriormente ha tenido varias fases. En la primera se forzó la situación para situar a Alberto Garzón, a pesar de su evidente falta de experiencia política como colíder de IU, la segunda ha consistido en la voladura del liderazgo de Cayo Lara. La tercera estaba comenzando ahora.

Sin embargo, para los “convergentes” de IU la transición a Podemos está entrañando algunas dificultades. El salto al vacío, modelo Tania Sánchez, genera muchas dudas y te puede dejar en la fría calle. La segunda opción, una especia de fusión con Podemos no es fácil de vender en IU y sería casi imposible de aceptar por parte de Podemos, porque choca con su idea de partido atrapalotodo.

Es necesario cocinar algo que sea digerible por los militantes de IU y a la vez aceptable por los dirigentes de Podemos. Aunque yo siempre he pensado que era posible que el plato estuviera ya preparado, ahora no estoy seguro si todos los cocineros están haciendo la misma receta. Por parte de Alberto Garzón, como ya muchos de su círculo cercano están moviendo, su plato favorito es repetir la idea de Ahora Madrid. Evidentemente Ahora España suena demasiado casposo, pero Ahora la gente, Ahora la Moncloa o algo parecido podría ser perfectamente la idea que se está barajando. Una operación así, permitiría una estrategia similar a la que le ha servido a Mauricio Valiente para poder auparse a un cargo público en el ayuntamiento de Madrid.

Ahora la gente se organizaría en torno a Podemos con primarias, por supuesto como no, para elegir a las candidaturas. Esto permitiría que los partidarios de la confluencia entraran en todas las listas, liquidaran a la mayoría de las personas más formadas ideológicamente en IU y además todo bendecido por las santas primarias. El crimen perfecto y además parece un accidente.

Desconozco si en este duelo en el que se ha convertido la batalla entre Pablo Iglesias y Alberto Garzón hay una hoja de ruta acordada en los encuentros que ambos han mantenido de espaldas a los militantes o si simplemente están tratando de engañarse el uno al otro. Es cierto que me resulta chocante la insistencia de Podemos en desdeñar de la forma más despectiva posible las costantes apelaciones a la “unidad popular” de Alberto Garzón. Con la excepción de Galicia, Cataluña y Valencia, donde Podemos ofrece colaboración a otras fuerzas debido a su propia debilidad en esas comunidades, todos los líderes de Podemos se han esforzado en dejar meridianamente claro que rechazan todas las ofertas de confluencia de IU. Empiezo a pensar que Alberto Garzón se ha tirado a la piscina mientras Pablo Iglesias iba sacando el agua. El problema es que el costalazo se lo llevará IU al completo.

Aunque muchos en IU hayan renunciado a cualquier principio ideológico resulta muy poco edificante que el menos no conserven la dignidad de defender la trayectoria política de miles de militantes y dejen de humillarse ante quienes hasta ahora han demostrado muy poco, y lo poco que han demostrado dista mucho de ser muy edificante.

Y mientras tanto la situación de IU se acerca al desastre total. A cinco meses de las elecciones no se sabe ni siquiera si concurrirá con sus siglas o en otra cosa, no se está trabajando en el programa ni en la confección de las listas y no se sabe si el discurso será de izquierda o una amalgama difusa “popular”. La listas no se están trabajando y nuestros candidatos están en paradero desconocido en espera de cómo acabe toda esta historia. Si, como parece probable, IU debe presentarse en solitario a las próximas elecciones lo hará en las peores condiciones desde su creación. Es posible que se supere la peor marca electoral de su historia e IU se convierta en un partido extraparlamentario. En esa situación veremos de verdad si la palabra dada de algunos de que no abandonarán el barco de IU a su suerte, después de haber contribuido a su hundimiento, vale algo.

Salud y república

Generales traidores:

mirad mi casa muerta, mirad España rota:

pero de cada casa muerta sale metal ardiendo en vez de flores,

pero de cada hueco de España sale España,

pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,

pero de cada crimen nacen balas que os hallarán un día el sitio del corazón.”

Pablo Neruda

3Por favor, no seamos tan cínicos como para afirmar que no se ha expulsado a nadie en Madrid.

8Resulta hasta divertido escuchar a los partidarios de Podemos, ellos que no son ni de izquierdas ni de derechas, acusar a Ciudadanos de ser de derechas.