Por Nicolás García Pedrajas

En los últimos tiempos el mensaje clave en la izquierda es la “unidad popular”. La “unidad popular” lo es todo y lo engloba todo. Todo ha de supeditarse a la “unidad popular”, ideología, siglas, principios políticos, lucha de clase, todo. El argumento fundamental que se esgrime es que la “unidad popular” multiplica y no solo suma, que los resultados electorales de las “candidaturas populares” han sido superiores a la suma de los resultados de las organizaciones que las forman. Otros argumentos ideológicos o de principios políticos se ignoran, son cosas de la “vieja política”, la “nueva política” solo sabe de toma del poder, qué se hace luego con ese poder es un tema secundario.

No vamos a discutir de los intereses que hay detrás de ese concepto vacuo de “unidad popular”, que solo es una amalgama de intereses personales de gente que aspira a ocupar espacios de poder y detrás de lo cual solo hay esos significantes vacíos tan de moda en la “nueva política”.

Lo que vamos a discutir es si esa presunta capacidad multiplicadora de la “unidad popular” es algo cierto o solo un recurso retórico más. Este hecho es muy relevante, dado que la utilidad electoral de la “unidad popular” es el argumento sobre el que se sustenta todo el discurso “convergente”. Para ello vamos a llevar a cabo un estudio de los resultados de las últimas elecciones autonómicas y municipales. Se suele decir que los números no mienten, pero es evidente que se puede mentir con los números. Aquí vamos a tratar de desenmascarar algunas de las mentiras que se están diciendo sobre la “unidad popular”.

Vamos a intentar centrar el estudio sobre bases sólidas y no tramposas. Una premisa en cualquier estudio científico es que las comparaciones han de hacerse sobre cosas comparables. Si presentamos números de realidades diversas, podremos presentar las conclusiones que queramos, pero serán conclusiones falsas. Nuestra primera premisa es clara, la “unidad popular” que se presenta se articula en torno a Podemos, el actor fundamental actual es ese campo. Presentar escenarios bucólicos en los cuales la gente “empoderada” crea alternativas desde “abajo” es poco realista. Los “unidades populares” que se presentan como éxitos en las últimas elecciones tienen muy poco de “desde abajo” y mucho de crearse a partir de figuras mediáticas como Ada Colau o Pablo Echenique, de personas que han participado durante los últimos 30 años en todos los espacios de poder como Manuela Carmena y siempre bajo el paraguas de Podemos. Es por tanto fundamental considerar a Podemos en cualquier estudio sobre los efectos de esta “unidad popular”.

En segundo lugar hay que plantear correctamente el estudio si queremos que nuestras conclusiones sean fundadas. Comparar los resultados de IU cuando se ha presentado de forma independiente con los resultados en candidaturas de “unidad popular” es una gran mentira. Es evidente que los resultados de Podemos en las autonómicas, donde se presentó solo, han sido muy superiores a los de IU, que también compareció de forma independiente. Las candidaturas en las que IU y Podemos han ido juntos, como Barcelona o Zaragoza, es evidente que han tenido mejores resultados que IU en las correspondientes capitales en las autonómicas. Pero ese estudio no es el correcto. La pregunta correcta a responder es si las candidaturas de “unidad” en las que participó Podemos han sido capaces de superar a Podemos en solitario. Esto es, si de verdad existe ese efecto multiplicador de la “convergencia”.

El hecho de que Podemos haya concurrido de forma independiente a las autonómicas y en candidaturas de “unidad popular” a las municipales, nos da la posibilidad de hacer un estudio que no hubiera sido posible en otro caso. El objetivo de este estudio será comparar los resultados de Podemos en las autonómicas, a las cual ha concurrido como un partido tradicional, con los resultados en las municipales a las que donde ha concurrido lo ha hecho en candidaturas de “unidad popular”.

La siguiente tabla muestra los resultados de Podemos en las capitales de provincia donde se han realizado elecciones municipales y autonómicas. Se muestra el porcentaje de votos conseguido en las elecciones autonómicas en las capitales de provincia con el resultado obtenido en las correspondientes capitales en las candidaturas de “unidad popular” en las que participaba Podemos en mayor o menor medida. Las casillas en blanco corresponden a las capitales donde Podemos no ha participado en las elecciones municipales. Se incluye también los resultados de las candidaturas de “unidad popular” patrocinadas por IU ya que serán usados en la discusión posterior.

convergencia

Dada la complejidad de las candidaturas municipales es muy posible que la tabla anterior contenga errores. Agradecemos que se nos indique cualquier error que se detecte en los comentarios.

La primera conclusión que se obtiene de los datos es que los resultados de los procesos de “convergencia” está mucho más relacionados con el éxito de Podemos que con una supuesta fuerza multiplicadora de los procesos de “unidad popular”. De todas las capitales de provincia analizadas, solo en cuatro las candidaturas “unitarias” obtienen más porcentaje de votos que Podemos en solitario en las elecciones autonómicas, son Madrid, Zaragoza, Guadalajara y Burgos. Zaragoza ha sido presentado, junto con Madrid y Barcelona1, como uno de los éxitos incuestionables de la “convergencia”. Sin embargo, el caso de Zaragoza no puede ser ejemplo del éxito de la convergencia. Zaragoza en común solo supera a Podemos en la capital en un 0.5%, eso a pesar de que en Zaragoza en común participaban Ganemos, Podemos, IU y Equo. Más aún, la suma de Podemos e IU en las elecciones autonómicas en Zaragoza es del 29.2%, esto es, Zaragoza en común tiene un 5% menos de votos que las candidaturas de Podemos e IU por separado en el mismo sitio y el mismo día. Creo que difícilmente se puede considerar esta candidatura un éxito de la “unidad popular”. Las siguientes dos capitales con un resultado superior al de Podemos son Guadalajara, con Ahora Guadalajara y una mejora del 2.2%, y Burgos, con Imagina Burgos y una mejora del 4.8%. En ambos casos la mejora no es muy grande, pero además en ambos casos es de reseñar que IU participaba en la candidatura conjunta. La candidatura autonómica de IU en Guadalajara obtuvo un 3.3% y en Burgos un 4.1%. Esto significa que en Guadalajara la candidatura “unitaria” vuelve a tener peor resultado que la suma Podemos + IU y que en Burgos solo supera esa suma en un 0.7%. De nuevo dos ejemplos que apoyan poco la idea de que la unión es más que la suma.

Madrid es la cuarta capital donde Podemos no supera a las candidaturas de “unidad popular”. En Madrid, Podemos obtiene un 17.7%, pero Ahora Madrid llega el 31.9%. El caso de Ahora Madrid tiene bastantes aspectos que lo hacen un caso singular y poco extrapolable al resto de España. En primer lugar la candidatura se organizaba alrededor de una figura muy conocida en política como Manuela Carmena. En segundo lugar, Ahora Madrid contaba con el apoyo de bastantes figuras muy mediáticas de IU. IU tuvo un porcentaje de votos del 10.8% en 2011 y bajó al 1.8% en las elecciones de 2015. Es evidente que una parte importante de ese descenso del 9% ha debido ir a Ahora Madrid cuando muchas figuras relevantes de IU y del PCM han hecho campaña “encubierta” por Ahora Madrid. Finalmente, el PSOE ha perdido casi un 10% de sus votos con respecto al 2011. No es una hipótesis descabellada que una parte de este descenso haya ido a una persona tan vinculada políticamente al PSOE como Manuela Carmena, entre otras cosas fue asesora de Patxi Lopez y es miembro del patronato de la Fundación Alternativas el “laboratorio de ideas” del PSOE. Es por ello razonable pensar que Manuela Carmena haya sido capaz de captar parte del voto perdido por el PSOE. Esto sin contar otros partidos, como Equo, que también forma parte de Ahora Madrid y que en las elecciones de 2011 al parlamento obtuvo un 2.3% en el municipio de Madrid.

En el resto de capitales la situación es aún peor para la “convergencia”. En Extremadura tanto en Cáceres como en Badajoz las candidaturas de “unidad popular” obtiene resultados inferiores a Podemos en las autonómicas. En el caso de Cáceres con una diferencia de más de un 6% peor.

En Murcia la diferencia es aún mayor. Incluso las dos candidaturas de “unidad”, la patrocinada por Podemos y la patrocinada por IU, apenas superan a Podemos en solitario.

En Castilla La Mancha además del caso de Guadalajara, la otra provincia con candidaturas de “unidad popular” es Albacete, con Participa Albacete y Ganemos. En este caso es la candidatura patrocinada por IU la que obtiene mejores resultados, pero de nuevo la suma de las dos candidaturas corresponde de forma casi exacta a los resultados de Podemos + IU.

En Aragón, además del caso ya discutido de Zaragoza, en Huesca se presentaron Aragón sí puede y Cambiar Aragón. La suma de ambas candidaturas es inferior a los resultados de Podemos + IU en más de un 5%.

En Pamplona la candidatura al ayuntamiento obtiene un resultado inferior a Podemos en más del 4%. En Palma de Mallorca, Som Palma y Guanyen tampoco superan a Podemos.

En Canarias se da el mismo hecho, tanto en Las Palmas de Gran Canaria como en Santa Cruz de Tenerife. En ambas capitales la diferencia a favor de Podemos es de más del 6%. En Santander se repite el mismo patrón, Ganemos Santander Sí Puede obtiene un resultado peor en más del 3% que Podemos.

En Asturias, Somos Oviedo obtiene prácticamente el mismo resultado que Podemos en la misma ciudad.

En Castilla y León los resultados siguen la misma tónica. En Segovia y Soria las candidaturas de “unidad popular” obtienen un resultado francamente malo. En León, las dos candidaturas de “unidad”, León despierta y León en común, no llegan al resultado de Podemos y son un 4% inferior a la suma de Podemos e IU, que participaban en las candidaturas. El caso de Ganemos Salamanca es igual al de León. El caso de Valladolid es muy similar al de Burgos, con las dos candidaturas de “unidad popular” sumando el resultado de Podemos + IU.

La conclusión es bastante evidente, en toda España, con la única excepción ya explicada de Madrid, la “unidad popular” es capaz de llegar, en el mejor de los casos a las suma de Podemos e IU, pero nada más. Incluso sería peor el resultado de la convergencia, si añadimos los resultados que habría obtenido Equo, que participa en casi todas las candidaturas “convergentes”, en solitario.

Estos son datos objetivos e irrefutables. Quizás en la “nueva política” las matemáticas ya no son iguales, y la suma y la multiplicación son también significantes vacíos. Sin embargo, es evidente que se falta a la verdad cuando se presenta la “unidad popular” como un éxito en las pasadas elecciones municipales. Se puede defender la “unidad popular” con argumentos políticos pero creo que no se puede engañar a la militancia con los números que son los que son.

Personalmente creo que en un partido como Izquierda Unida, la “unidad popular” debería defenderse desde posiciones ideológicas y de lucha de clases, sin embargo ya que los partidarios hablan casi en exclusiva de réditos electorales este artículo puede servir para bajar un poco el entusiasmo.

Salud y república

1 El caso de Barcelona no podemos estudiarlo ya que en Cataluña no tenemos elecciones autonómicas para establecer la comparación.