Por Mariola García Pedrajas

Recientemente Alberto Garzón ha declarado que hay quienes atacan su candidatura desde dentro de IU, “desde la oscuridad de sus cuevas” ha dicho para ser exactos (1). Me gustaría que Alberto Garzón fuera más honesto y nos aclarara quienes son esos “cavernícolas” que lo atacan atrincherados en sus cuevas oscuras. Por cierto, este intento de asociar a los que considera sus adversarios con lo “antiguo” frente a su “modernidad”, hemos de suponer, es evidente en su puerilidad. Quizás habiten en la oscuridad de sus cuevas porque a diferencia de él carecen de acceso privilegiado a los medios de comunicación del capital, hecho que debería darle qué pensar. Y es que algunas no somos tan ingenuas como para creernos que el sistema capitalista se pega tiros en el pie dándole publicidad permanente en sus medios a aquellos que suponen un mínimo riesgo para el mismo, por unos puntillos de audiencia (si tal fuera el caso) que éstos pueden obtener con creces de mil maneras inocuas. Parecen pues estos cavernícolas contar con fuerzas francamente modestas en relación a las del propio Garzón.

Y esto me lleva a otra cuestión, sobre todo quisiera que nos aclarara cual es la naturaleza de ese cambio tan profundo que quiere hacer en IU que provoca tal resistencia y ataque de los que aún habitan en cuevas, oscuras para más inri, ya se sabe con estas antiguallas izquierdistas, ni el fuego han descubierto. Visto desde aquí, es decir desde alguien a quién le gustaría ver una organización que se reconoce claramente como herramienta de transformación social de la clase trabajadora, no parece que ese cambio vaya más allá de darle otro empujoncito a IU, el último quizás, hacia las posiciones socialdemócratas más descafeinadas. Precisamente en un momento en que ese campo de la oferta electoral está superpoblado, y en una fase del capitalismo en que éste ha demostrado a las claras que ni necesita a la socialdemocracia ni le va a hacer concesión alguna, especialmente en un país como España más en la periferia del capitalismo que en su centro y con grandes desigualdades sociales. Y eso sin tocar otra cuestión, la de que sea eso realmente lo que queremos, extender un poquito el privilegio. Así que no veo por ninguna parte la originalidad del cambio propuesto por Garzón. Nada distinto a lo que ya hemos visto cien veces tanto en otras organizaciones de izquierda como en la propia IU. Los que en otros tiempos trabajaban al igual que él para deslizar a IU en esa dirección, con idénticas apelaciones al “cambio” y “lo nuevo”, le hacían guiños al PSOE, hoy él se los hace a lo que con caras nuevas representa el mismo papel que el PSOE de entonces, Podemos.

Que explique de una vez cuáles son esos cambios profundos de su proyecto para IU que provocan, según nos dice con asiduidad, la lógica resistencia en lo que hemos de considerar “la caverna” de su partido. ¿A qué lugar pretende llevar a IU en el que nunca antes haya estado? En medio de tanta ambigüedad y un lenguaje cada vez más vacío de términos que de verdad reflejen la realidad social de explotadores y explotados, yo solo veo más de lo mismo en el mercado de productos electorales. Lo trágico para IU es que ese intento de arrimarse a un inexistente “centro del tablero”, de adaptar sus propuestas meramente a lo que quiere oír eso que llaman la “mayoría social”, entendámonos, la mayoría social que vota, que a otros les resulta tan beneficiosa, a IU la está llevando a una debacle electoral. Porque ese votante despolitizado que anda revoloteando entre IU y el PSOE, u otras opciones electorales del momento, básicamente atendiendo a sus circunstancias personales, y que ahora ha encontrado quien cree que lo representa en los ni-nis de Podemos, no es el votante natural de IU. De modo que ese cortoplacismo abrumador y el sacrificarlo todo al marketing electoral en IU tienen como único (patético) resultado, el cosechar un pésimo resultado electoral. Es como venderle tu alma al diablo para obtener a cambio únicamente que te muelan a palos.

Los que creemos que IU debería cambiar sí, para mirar más a su izquierda, a esa clase trabajadora que malamente va a tener conciencia de clase sin ninguna organización que represente sus intereses y haga esa tan necesaria pedagogía política en un mundo que se nos presenta permanentemente distorsionado, que la senda ideológica de la izquierda la tiene que construir la propia izquierda, y no medios de comunicación privados “progresistas” y think tanks financiados por el propio sistema que promueven la disidencia controlada, y que sus propuestas tienen que ser realmente alternativas al capitalismo depredador, y de construcción del socialismo, nos seguiremos oponiendo, frontalmente, a estos proyectos que llevan a IU básicamente en la dirección contraria, y que poco tienen de nuevos ni originales. Evidentemente nada de lo que he dicho lleva a ganar las elecciones en una realidad social como la nuestra, pero es por donde se empieza a construir un movimiento sólido, si es que de verdad se tiene vocación de organización de la clase trabajadora, que siga ahí cuando quede claro que los vendedores de humo vendían eso, humo.

Los promotores de esta IU-sin-alcohol para consumo, supuesto, de la “mayoría social”, término que como tantos otros de esta tan vieja “nueva política” es totalmente ambiguo, son jaleados por esos medios “progresistas” del sistema de los que hablábamos. Es la única manera de que IU sobreviva, nos transmiten hasta provocar histerismo. Pero mucho me temo que sin proyecto realmente alternativo de izquierdas, ni lenguaje ni visión propias, el resultado final sea el contrario, que se cumpla el deseo para IU manifestado por algún dirigente destacado de Podemos, que desaparezca o se convierta en un pequeño partido insignificante. Ese Podemos que no es el enemigo de Alberto Garzón, nos repite con insistencia, pero claramente sí lo es de IU. Y probablemente se cumpla un deseo aún mayor del sistema, sí, el capitalista, completar la americanización de la política española, con la desaparición de los últimos vestigios de la ideología de izquierdas de la política de corriente principal, de todos sus conceptos y luchas. Ese es nuestro drama.

(1) http://www.nuevatribuna.es/articulo/politica/garzon-iu-ataques-candidatura-no-achanto-porque-siento-respaldado/20150407121944114470.html