Por Nicolás García Pedrajas

En mi carta de presentación anterior expuse las ideas políticas que me han llevado a presentar mi precandidatura a las primarias para elegir el candidato de Izquierda Unida a la Presidencia del Gobierno. Ahora quiero exponer algunas reflexiones más personales para que aquellas personas que estén pensando en avalar o apoyar mi precandidatura tengan toda la información posible.

Lo primero que quiero dejar claro es que se trata de una decisión personal y que detrás de mí no hay ninguna mano negra moviendo los hilos. Soy militante de base, y simplemente desde esa militancia de base he querido alzar mi voz para que las ideas que defiendo, que son las que me hicieron afiliarme a IU y que son compartidas por más militantes, tengan un altavoz. No son ideas que últimamente tengan presencia en los medios de comunicación y a veces ni siquiera dentro de nuestra propia organización.

No tengo afán de protagonismo ni busco mi minuto de fama. Creo normal que haya personas que tengan reticencias en este aspecto. Es probable que en su caso yo también las tuviera. Es probable también que haya personas que crean que un militante de base, y casi un recién llegado, no es la persona adecuada para erigirse en portavoz del mensaje de ideología fuerte y lucha de clase de IU. Y que crean que esta precandidatura debería haber sido presentada por alguien con más peso en IU.

Es cierto que hay en la organización voces más autorizadas y con más bagaje de lucha que yo, pero esas personas han decidido no fomentar el debate y hacerse a un lado. Cuando eso ocurre creo que somos los militantes de base los que tenemos que ponernos al frente, nos guste o no. Si hubiera habido más candidatos a las primarias defendiendo las mismas ideas que yo, jamás habría presentado mi precandidatura.

También quiero dejar muy claro que los medios con los que cuento son enormemente precarios. En mi precandidatura colaboran un grupo de amigos militantes de base de Córdoba y varias personas que han contactado con nosotros y nos están ofreciendo su apoyo entusiasta y desinteresado. Nadie más. No tenemos financiación y todos los que estamos en esto estamos viviendo de nuestro trabajo, con lo que el tiempo que podemos dedicarle a este proyecto es limitado.

A pesar de ello intentamos hacerlo lo mejor posible y tratamos de atender a todo lo que podemos. Pero de antemano, que nadie espere una campaña más allá del tiempo que tenemos y nuestro nulo presupuesto.

Si al menos conseguimos fomentar el debate ideológico y defender el liderazgo compartido de la izquierda todo este trabajo habrá merecido la pena.