Por Mariola García Pedrajas

Ha muerto mi querido Hugo Chávez Frías, y en esta sociedad española donde la mayoría pierde sus derechos y se empobrece a pasos agigantados, para engorde y disfrute de esa casta privilegiada que difunde en el mundo la buena nueva de la ideología y sistema de valores del neoliberalismo, temo por mi integridad física cuando intento decir a los que me rodean lo que pensaba de él. Un ojo morado no llego a sacar (de momento) pero los gritos y la bronca están asegurados. ¡Y hay algo tan patético en esta situación! Leo que según los registros de la propiedad de la ciudad de Nueva York, la hermana de Henrique Capriles Randosky, Alexandra, y su marido compraron en 2011 un apartamento en dicha ciudad (East 85th Street building) por el módico precio de 4,1 millones de dólares. Un apartamento contiguo, mucho más modesto, fue comprado en 2009 por tan solo 2,7 millones de dólares, pertenece a una corporación que según los registros del estado de Nueva York tiene como presidenta o directora ejecutiva a una Mónica de Cariles, que a falta de una letra es el nombre de la madre de Henrique Capriles. El gobernador del estado de Miranda declaró no estar al corriente de que exista una relación entre su madre y la propiedad. No leo esta información en ningún medio pro-Chavez sino en uno que cree firmemente en el privilegio, en que aquellos que se pueden permitir apartamentos de 4 millones de dólares son los líderes naturales de la sociedad, el New York Times (NYT)(1). De hecho el artículo del NYT está dedicado a presentarnos a un campeón de la libertad, Henrique Capriles, perseguido, incluso en tierra santa estadounidense, por las fuerzas oscuras del chavismo, a las que se les da un aire grotesco con un puntito siniestro-bolchevique en ese estilo hollywoodiense que marcó en la sique de los estadounidenses una visión patológicamente negativa de la izquierda y las luchas colectivas. Que la casta privilegiada a la que pertenece Capriles, la élite económica que gobierna el mundo y sus medios de propaganda, los medios de comunicación de masas, se vuelvan locas de rabia, histéricas de odio con la figura de Chávez, como indica Glen Ford en su artículo de Black Agenda Report, Hugo Chávez: el ascenso del Nuevo Mundo(2), es lógico, lo veían como un peligro para su poder hegemónico. Alguien que conozco casado con una venezolana, con una sinceridad no sé si llena de candidez o fruto de creer que hablaba para oídos que simpatizaban con su posición, me dijo que daba asco ver a tanto desarrapado soberbio por Caracas desde la llegada de Chávez. ¡Cómo para que los privilegiados no le tengan odio loco y rabia histérica a Chávez! Ha hecho que los pobres no conozcan su lugar, que se crean, usando esa expresión mejicana de la gente de bien de toda la vida, unos igualados.
Sí, todo eso es lógico. Sin embargo, es profundamente patético ver a los que me rodean destilando el mismo odio contra Chávez, tan llenos de rabia que es imposible intentar hablar de lo que los medios de comunicación esconden sin provocar un gran altercado. A esos jóvenes españoles sin futuro alguno más allá de la emigración para ser explotados, ellos y su país que se gastó el dinero de todos en formarlos, en países como esa Alemania que declara sin tapujos los beneficios que le reporta destruir las economías del sur de Europa consiguiendo mano de obra barata cualificada(3). A esos españoles de todas las edades que están perdiendo todos sus derechos, hasta aquellos relacionados con la vida y la muerte, como el derecho a un tratamiento médico en caso de enfermedad en una sociedad que evoluciona hacia el modelo estadounidense donde se acepta como algo totalmente natural que la salud no sea un derecho sino el privilegio de aquellos que se lo pueden permitir. A todas las víctimas españolas de un sistema que le quita lo necesario a muchos para darle lujos a unos pocos, como dijo Martin Luther King. Bueno, pues que os aproveche, será que los medios son de verdad tan efectivos en tergiversar la realidad, será eso, será.
Mi querido Hugo, fuiste una piedra en el camino de aquellos que están acostumbrados a caminar sin obstáculos, los privilegiados, de ahí el odio ciego que te tenían y que amplifican brutalmente a través de sus órganos de propaganda, de toda esa legión de personas que denigran la profesión periodística, pero que no te preocupes, están encantadísimos de haberse conocido, no hay más que ver sus caras de autocomplacencia en televisión cuando regurgitan la supuesta “información”, el Cuarto Poder, ¿a qué somos guay? Somos periodistas de investigación, llegamos a la redacción a las cuatro de la mañana para…bueno para transmitir como loritos punto por punto la visión que nos mandan esas agencias de noticias que dominan el cotarro y que están al servició de que todo esté atado y bien atado en la mente del populacho.
Escucho decir, incluso a algún autoproclamado “más de izquierdas que tú” que polarizabas a la sociedad. Sí, no lo dudo, citando de nuevo el artículo de Glen Ford, “Al analizar el ‘legado’ de Chávez, los medios de comunicación burgueses globales resaltan las divisiones que asolan la sociedad venezolana, y en palabras de Business Week, una economía que se “tambalea”. Pero Chávez y sus camaradas hubieran fallado miserablemente – y hubieran sido expulsados del gobierno – si no hubieran fijado los límites entre la mayoría oprimida y los explotadores privilegiados. La división es buena y necesaria. Como consecuencia de ella, la economía ha reducido con éxito la proporción de hogares pobres de un 44% en 1998 a un 27% en 2011. Chávez ha servido al pueblo.”(2) Yo, al igual que Glen Ford, no albergo duda alguna de que la lucha por los derechos de la inmensa mayoría oprimida, el mero hecho de que esa mayoría sienta que tiene derecho a luchar por mejorar sus condiciones de vida, va a aumentar la polarización dentro de sus sociedades con los que se pueden permitir apartamentos de cuatro millones de dólares. Si esos que hablan de polarización, incluso desde la izquierda, conocen una manera de que los oprimidos luchen por una sociedad más justa en comandita con esa clase privilegiada que solo puede existir como resultado de la injusticia, que me la expliquen.
Así que yo por mi parte solo espero que el legado de Hugo Chávez Frías perdure y Latinoamérica siga siendo una esperanza (con frecuencia parece la única) en la lucha contra el poder destructivo de este capitalismo sin freno ni brida. Mi querido Hugo, me alegro mucho de haberte conocido, siento que no estuvieras con nosotros más tiempo. Leo el artículo de Pascual Serrano(4) y comprendo que es totalmente cierto, la historia (la de Occidente) no te absolverá porque como decía Malcom X, las manipulaciones de la prensa hacen que el criminal parezca la víctima y a la víctima parezca el criminal. Y los pueblos occidentales han decidido en su inmensa mayoría sentarse de forma pasiva delante de esos medios de la prensa, y mientras a ti te vilipendian adoran como grandes benefactores de la humanidad a los Barack Obama, que deciden con la más absoluta frialdad la destrucción económica y con frecuencia física de personas y pueblos enteros. Pero tengo una mala noticia para los enrabietados, en las elecciones venezolanas los que votan no son los medios burgueses globales como los llama Glen Ford, aunque tengan unos muy “dignos” representantes en los medios de comunicación privados venezolanos, sino el pueblo de Venezuela, ese pueblo que inunda las calles para presentar sus últimos respetos a su Presidente.

(1) http://www.nytimes.com/2013/03/04/world/americas/venezuela-says-its-tracking-opposition-leader-in-us.html
(2) http://www.blackagendareport.com/content/hugo-chavez-new-world-rising
(3) http://www.efe.com/efe/noticias/espana/economia/inmigracion-cualificada-para-alemania-golpe-suerte-segun-ministra-trabajo/1/8/1977448
(4) http://www.pascualserrano.net/noticias/espana-y-chavez-la-historia-no-nos-absolvera