Por Nicolás García Pedrajas

En los últimos tiempos el gobierno de España está dando un espectáculo entre lamentable y repugnante en casi todos sus frentes. En economía el recorte de derechos sociales y la carga sobre los más débiles del peso de la crisis es evidente. Ahora se está uniendo también la política exterior, que ya empezó a tener tintes siniestros desde la elección de Obama como presidente de EE.UU. Momento en el cual Zapatero pasó a hacer el mismo papel de sicario que antes había hecho Aznar con Bush.

El último ejemplo lo ha dado el Ministro de Justica, Francisco Caamaño, que se ha mostrado contrario a una investigación judicial del asesinato de activistas turcos en el barco Mavi Marmara por parte de Israel, con el argumento de que “todo no tiene que acabar en los tribunales”[1]. No, señor ministro, todo no tiene que acabar en los tribunales, basta con que acaben los delincuentes, especialmente los asesinos.

¿Se imaginan si un representante de HB hubiera dicho con respecto a un asesino de ETA que “todo no tiene que acabar en los tribunales” lo que hubiera dicho el Ministro de Justicia?

Este gobierno, al que llamar socialista es una burla atroz, ya sólo da asco.

[1] http://www.publico.es/espana/319331/caamano/cree/ataque/israeli/flotilla/diplomacia