Por Nicolás García Pedrajas

Después de muchas semana jugando a no apoyar el golpe de estado en Honduras de manera oficial, pero a la vez no haciendo nada por derrocar al gobierno golpista, por fin EE.UU. se ha quitado la máscara y ha anunciado que renuncia a la vuelta de Manuel Zelaya, y que reconocerá los resultados que se celeblarán en unas elecciones organizadas por los golpistas [1], en las cuales por supuesto no podrá participar de ninguna manera Manuel Zelaya.

Gobiernos títeres de EE.UU. como Perú o Panamá se han apresurado a afirmar que ellos también reconocerán el gobierno que salga de estas elecciones. La Unión Europea ha dicho que mandará observadores, que es tanto como reconocer la validez del proceso. Buena forma de defender la democracia tiene Europa.

Afortunadamente Brasil, Paraguay, Argentina, Venezuela, Ecuador y Nicaragua se han negado a reconocer este proceso. Algo se está moviendo cada vez más en América Latina, y el control del imperio sobre esta región, su “patio trasero”, es cada vez más difícil.

A la izquierda descafeinada europea cada vez se le está poniendo más difícil su entusiasta apoyo a Barack Obama. Eso sí, sus discursos siguen siendo igual de bonitos, sólo les falta en ellos la “niña de Rajoy”.

¡Ánimo Honduras!

[1] http://www.lavanguardia.es/internacional/noticias/20091113/53823717986/zelaya-critica-a-obama-por-cambiar-de-postura-sobre-el-golpe-en-honduras-estados-unidos-estado-manue.html