Ahora que se está debatiendo sobre la energía nuclear en España creo que este artículo referido a Alemania en el 2007 resulta muy interesante.

Por Julio Godoy

Traducido por Nicolás García Pedrajas

Berlin, 27 de diciembre – Ha sido un mes triste para los Brosowsky, una familia alemana en la pequeña ciudad de Marschacht.

El 8 de diembre, médicos e investigadores en el campo de la salud de la Universidad de Mainz, 425 km al sudeste de Berlín, afirmaron que los niños que viven en un radio de cinco kilómetros de una central nuclear tiene un riesgo mayor de contraer leucemia.

Marschacht, la ciudad de los Brosowsky, está sólo a 1.5 km de Kruemmel, una de las centrales nucleares más antiguas de Alemania. La ciudad está a media hora en coche de Hamburgo, 300 km al noroeste de Berlín.

Para los Brosowsky el informe de Mainz no supone ninguna sorpresa. La región hace tiempo que es llamada un “racimo de leucemia”. Desde 1990, se han conocido 18 casos de leucemia entre niños en las proximidades de Kruemmel, tres veces la media nacional.

Los autores del estudio, observando datos recogidos entre 1980 y 2003, han listado 77 casos de niños sufriendo de cáncer, incluídos 37 casos de leucemia, en regiones alrededor de centrales nucleares. La media nacional por grupos de tamaño similar es de 48 casos de cáncer y 17 de leucemia. Esto indica dos veces más casos de leucemia entre niños viviendo cerca de las centrales nucleares.

” Nuestro estudio muestra que el riesgo para niños por debajo de cinco años de contraer leucemia crece con la proximidad de sus hogares a centrales nucleares”, afirmó a IPS María Blettner, directora del grupo de investigación de la Universidad de Mainz.

“Siempre esperamos que nuestros hijos e hijas lo eviten”, dice Sabin Brosowsky, madre de tres, “pero siempre hay ansiedad en casa”.

Ella y su familia no pueden abandonar Marschacht. “Nosotros vivíamos aquí mucho antes de que se instalara la central nuclear”, Brosowsky dijo a IPS”. “Queremos seguir viviendo aquí todavía después de que la central sea desmantelada”.

Pero diciembre trajo malas noticias. El día 16, Rambo, el gato de la familia, tuvo que ser sacrificado. El gato tenía numerosos tumores sospechosos de ser cancerígenos.

Las conclusiones de Mainz son consistentes con otras en Francia y Gran Bretaña. En Francia, un estudio de 1997, y otro de 2001, mostraron una mayor incidencia de leucemia entre niños viviendo cerca de centrales nucleares.

Jean Francois Viel, profesor de salud pública en la universidad francesa de Comte, 300 km al este de París, encontró en 1997 que niños que frecuentaban las playas de Cotentin en la costa atlántica, cerca de la central nuclear de La Hague, o vivían en una radio de 25 km de la central, sufrían leucemia muy por encima de la media nacional.

El estudio de 2001, realizado por Alfred Spira, investigador del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica, comfirmó los resultados de Viel. Spira, que en un principio había rechazado los resultados del estudio de Viel, encontró un número desproporcionadamente alto de casos de leucemia entre personas de menos de 25 años viviendo a menos de 35 km de La Hague.

Cuando la muestra fue reducida a niños de entre cinco y ocho años viviendo a menos de 10 km de las instalaciones nucleares, los casos de leucemia fueron de 6,38 veces la media nacional.

En Gran Bretaña, un estudio del 2002 confirmó los resultados de un estudio anterior de 1990, indicando que la incidencia de leucemia entre niños y niñas de trabajadores de las instalaciones nucleares de Sellafield a 400 km al norte de Londres era del doble de la media nacional.

Como en el caso del estudio de Viel, las autoridades sanitarias y nucleares habían ignorados los resultados del estudio anterior.

Sin embargo, la investigación en 2002 de Heather Dickinson y Louise Parker de la Unidad de Investigación del Cáncer Infantil de la Unversidad de Newcastle confirmó los resultados. Usando datos desde 1957 a 1991, las investigadoras econtraron que los hijos e hijas de los trabajadores de Sellafield tenían más posibilidades de sufrir leucemia y linfoma no-Hoggkin (NHL), un grupo de cánceres que afecta los glóbulos blancos, que la media nacional.

En su estudio, Dickinson y Parker afirman que los hijos e hijas de las trabajadores de Sellafield nacidos en Seascale (la pequeña ciudad cerca de la plante de reprocesamiento nuclear de Sellafield) tienen un riesgo medio 15 veces mayor de desarrollar leucemia y NHL, y que los hijos e hijas de los trabajadores de Sellafield fuera de Seascale tienen un riesgo dos veces más alto.

Como en el caso de los estudios en Francia y Gran Bretaña, el estudio de Mainz ha sido desechado por algunos como un juego estadístico. La ministra para el medio ambiente, Sigmar Gabriel, que se opone a la energía nuclear, ha dicho que ordenaría una revisión del estudio, pero los políticos conservadores lo han criticado como irresponsable e histérico.

En un debate en el parlamento alemán el 16 de diciembre, el representante de la Unión Cristian Demócrata (CDU) Georg Nuesslein dijo “el estudio sólo muestra que hay necesidad de más investigación”. La CDU gobierna Alemania en coalición con el Partido Social Demócrata (SPD).

“No se eliminan los automóviles porque casa año 130 niños mueran en accidentes de tráfico”, dijo el representante de la CDU Jens Koeppen durante el debate. Miembro del Partido Liberal Demócrata (FDP) , partido de la derecha en la oposición, argumentaron de forma similar contra el estudio.

Por una decisión tomada por el gobierno liderado por el SPD en el 2000, Alemania debería retirar paulatinamente las centrales nucleares antes del 2020. Sin embargo, ahora la FDP y la CDU quieren extender la vida de la energía nuclear hasta después de ese año.

Algunso estadísticos han criticado duramente el estudio. El estadístico Hans-Peter Beck-Bornholdt ha sido citado en el semanario conservador Die Zeit diciendo: “Es como el caso de la falacia del tirador certero de Tejas. Si se dispara aleatoriamente a un granero y luego se dibujan dianas alrededor del los agujeros de bala, se ha probado una alta probabilidad de conseguir un acierto”.

Pero la agencia federal para la protección de la radiación ha denominado al estudio como un argumento clave contra la energía nuclear. “Dado el particularmente alto riesgo de radiación nuclear para los niños y niñas, y la inadecuación de los datos de emisión de las plantas nucelares, debemos tener en cuenta muy seriamente la correlación entre distancia de residencia y riesgo de leucemia”, afirmó Wolfram Koenig, director de la agencia en una rueda de prensa.

Eberhad Greisner, miembro del grupo de expertos encargado de revisar el estudio ha dicho “la correlación es evidente y muy plausible”.

Artículo original: http://ipsnews.net/news.asp?idnews=40610