Prof. Chomsky, Como usted sabe, el gobierno de Venezuela tiene una posición política definida con respecto al conflicto en Gaza, la cual ha sido criticada por algunos, ya que, según ellos, esta posición ha sido la causante de sentimientos antisemitas que conllevaron a los ataques a una Sinagoga en Caracas. ¿Cuál es su opinión sobre la posición de Venezuela sobre el conflicto en Gaza?

Personalmente considero que la posición que tomó Venezuela fue la correcta. Fue una agresión salvaje y criminal a una población que se encuentra básicamente enjaulada y que no puede escapar. Con este ataque de alta tecnología y altamente destructivo, no sólo se han asesinado probablemente unas 1,300 personas, también se ha destruido el sistema agrícola y la poca manufactura que existía.

Esta sociedad ha estado bajo asedio permanente. Es una ocupación, no se debe llamar agresión, ya que es un territorio ocupado; no ha habido ningún momento en que no lo haya sido, y se encuentra bajo ataque directo. Además, los ataques no tienen que ver sólo con Gaza, sino con Palestina en su totalidad.

Con el apoyo de los Estados Unidos, Israel constantemente lleva a cabo acciones criminales en Cisjordania. A Israel no le importa mucho Gaza, estarían felices de que se pudrieran y se hundieran en el mar. Lo que si les importa es Cisjordania, ahí hay tierra con valor, tierra arable, ahí están los placenteros suburbios de Jerusalén y Tel Aviv. Quieren apoderarse de tanto como puedan. Ahí tienen toda clase de intereses culturales y presuntos intereses históricos.

Así que ellos continúan apoderándose de los recursos, las tierras, principalmente el agua de Cisjordania, para así dividirla en cantones inviables en los cuales la población se pudra, y esencialmente, a la larga, haya un éxodo. Esto es totalmente criminal, ellos lo saben, está fuera de discusión.

En 1967, cuando comenzaron los asentamientos, sus propios asesores legales les comunicaron que sus acciones constituían una directa violación de los principios esenciales de la Ley Humanitaria Internacional y de las Convenciones de Ginebra, y ellos lo sabían. Desde entonces esto ha sido ratificado por la corte internacional, y en numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad, lo que pasa es que no existe debate sobre este tema.

Israel se quiere apoderar de estas tierras por sus recursos y por otras razones, y los Estados Unidos lo apoyan. Han conseguido suprimir casi toda la resistencia en Cisjordania por la fuerza. En parte por su propia fuerza -la cual es aplastante- y en parte con colaboración.

Estados Unidos y Jordania entrenan fuerzas militares a favor del partido político con el que tengan preferencia. Su función principal ha sido la de suprimir demostraciones, protestas y arrestar simpatizantes. Es una estrategia típica del imperialismo. Desarrollan una colaboración entre las fuerzas coloniales para controlar la población.

Así han logrado suprimir la protesta en Cisjordania. Todavía no han podido dominar completamente la protesta en Gaza, por lo que destrozan y destruyen la zona. Aparte del claro salvajismo y la cobardía, estas acciones son totalmente criminales. Así que desde luego que se deben protestar.

La postura de Europa es vergonzosa; dicen que no les parece bien pero lo apoyan. La postura de los Estados Unidos es grotesca. La mayoría de los países le temen a Estados Unidos – y con razones válidas – así que callan y se echan a un lado.

La posición de Venezuela es totalmente honorable y no tiene nada que ver con antisemitismo. La profanación de la Sinagoga fue un acto antisemita, pero no fue accionado por el Gobierno. Lo mismo ha pasado en Francia, y que yo sepa también en los Estados Unidos. Hasta donde tengo entendido, el Gobierno tomó una posición fuerte y condenó este acto, encontró a los culpables y están siendo llevados a la justicia. Son las acciones que cualquier país debería tomar.

Artículo original: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=84945