Por Nicolás García Pedrajas

La derecha siempre ha sido una firme defensora de la independencia judicial, especialmente cuando la justicia está en sus manos y la “independencia” consiste en que son los jueces conservadores los que deciden, aunque sea erigiéndose en un poder por encima del pueblo. Ha ocurrido en casos como la objeción a las asignatura Educación para la Ciudadanía, donde la sala que reconoció el derecha a la objeción de los padres es conocida como “sala vaticana” por el marcado caracter fundamentalista católico de sus miembros [1]. También es “indepencia” judicial cuando otro juez incluso desdeña la resolución del supremo y aún cree que hay motivos para objetar a Educación para la Ciudadanía [2]. Podemos imaginarnos lo que hubiera ocurrido en los medios de la derecha si el supremo se hubiera manifestado a favor de la objeción y un tribunal inferior hubiera fallado posteriormente que no había base para la objeción.

Con este criterio de independencia, cuando un juez se ocupa de casos que atañen al PP, se le exige una pulcritud perfecta y si se encuentra cualquier resquicio, por absurdo que sea,  se lanza una campaña atroz para acabar con la carrera del juez. Como ejemplo claro, se ha visto en la campaña contra Garzón por atreverse a procesar a ese gran pozo de corrupción que son las relaciones entre miembros del PP y empresarios, especialmente de la construcción, en las comunidades de Madrid y Valencia.

Y aquí es donde más claro queda patente la hipocresía y la miseria moral de la derecha. Que el juez que instruye el caso y el ministro de justicia compartan una cacería, con otras 50 personas, desacredita la investigación y obliga al ministro a dimitir. Da lo mismo que resulte absurdo que si ambos tuvieran intención de conspirar contra el PP el sitio elegido fuera un lugar con 50 testigos y además en una cacería organizada por un militante del propio PP. Da lo mismo, que los argumentos sean ridículos es algo que nunca ha preocupado a la derecha, baste recordar todo el bulo de la teoría de la conspiración sobre el 11-M para verificarlo.

Lo más vergonzoso es que a la vez que se monta una campaña mediática contra Garzón, los hechos objetivos se ignoran. Nadie de la derecha ha puesto en duda la independencia de l juez Fernando de Rosa, que acusó a Garzón de que podía estar pasando la línea roja de la prevaricación. Eso a pesar de que este juez fue consejero de justicia de Francisco Camps, uno de los posible imputados, y a pesar de que estuvo reunido con el propio Camps [3] el día que Garzón decidía sobre su imputación. Incluso se tiene la desvergüenza de Rita Barberá, de decir que la reunión no fue “una reunión como tal” [4], sea lo que sea una “reunión como tal”. Recordemos que hace un año el PP trató de forzar la dimisión de la jueza María Emilia Casas del constitucional simplemente por una llamada telefónica de una persona a la que ni siquiera conocía [5].

Tampoca encuentra la derecha ningún problema para la independencia judicial en la íntima amistad entre Francisco Camps y Juan Luis de la Rúa, el presidente del tribunal que se encargará de decidir sobre su posible procesamiento. El año pasado en la toma de posesión de Juan Luis de la Rúa, Francisco Camps dijo que su relación con él era más que amistad y que habría que “buscar en el diccionario la palabra que defina esta leal, íntima y sentida colaboración” [6]. Pero esto no supone ningún problema para los defensores de la independencia judicial, al fin y al cabo Dolores de Cospedal desconoce esta amistad [7], y supongo que se habrá enterado de ella por los periódicos…

Este patrón de comportamiento no es nuevo, llueve sobre mojado, en el 2006 Eduardo Zaplana, entonces protavoz del PP en el Congreso, informaba sin pudor alguno que el fiscal del caso en el cual dos empresarios le implicaban en un caso de corrupción le había llamado por teléfono para decirle que no iba a ser imputado. Supongo que será una práctica habitual de este fiscal llamar a los sospechosos para tranquilizarlos.

Esto es lo que la derecha entiende por independencia judicial, un poder judicial que sólo depende de sus amigos.

[1] http://www.publico.es/espana/195367/tribunal/andaluz/inflamo/rebelion/asignatura

[2] http://www.publico.es/espana/202369/boicot/ciudadania/conserva/apoyo/judicial?pagCom=4

[3] http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2009022700_19_560640__Comunitat-Valenciana-Rosa-reunio-casa-Camps-varios-consellers-Garzon-apunto-aforados

[4] http://www.publico.es/espana/205028/barbera/dice/cita/rosa/camps/reunion/tal

[5] http://www.elpais.com/articulo/espana/juez/acuso/Casas/asesoro/magistrado/Supremo/elpepiesp/20080618elpepinac_17/Tes/

[6]  http://crono-historia.blogspot.com/2009/03/camps-y-rua-amigos-intimos.html

[7] http://www.adn.es/local/valencia/20090309/NWS-1801-Cospedal-Camps-Rua-desconocer-amistad.html