Por Nicolás García Pedrajas

La deriva hacia la derecha del periódico El País es algo que no puede sorprender ya a nadie. De hecho, viene de lejos, desde los tiempos en los que jaleaba las políticas neoliberales de Felipe González y se convirtió en el ariete contra el ala más a la izquierda del PSOE.

Esta deriva marcó un punto de no retorno en el célebre editorial contra el Che Guevara, donde se llegó a escribir:

“Ernesto Guevara, el Che, de cuya muerte en el poblado boliviano de La Higuera se cumplen 40 años, perteneció a esa siniestra saga de héroes trágicos, presente aún en los movimientos terroristas de diverso cuño, desde los nacionalistas a los yihadistas, que pretenden disimular la condición del asesino bajo la del mártir, prolongando el viejo prejuicio heredado del romanticismo. ” [1]

En el editorial de hoy es posible que haya marcado un nuevo hito,  alabando de forma increíble al mismísimo Gianfranco Fini, líder del pastido fascista italiano:

“Fini, uno de los mejores si no el mejor orador de la clase política italiana, ha prestado un grandísimo servicio al país acarreando consigo a todo un personal que chapoteaba en la nostalgia de Mussolini, el antisemitismo, y la pulsión autoritaria, y que hoy aparece convertido en una masa de liberalismo homologado. De todo ello, pese a las protestas de inocencia del ex posfascista, hay que deducir, por añadidura, una legítima apuesta por la sucesión de su jefe de filas, el exótico y personalísimo Cavaliere que, pese al bisturí y los injertos, tiene todos los años que le adjudica el calendario.

El futuro de la política italiana, con esta hégira de pos en pos, debería orientarse hacia un sólido bipartidismo, centro-derecha, centro-izquierda, que es lo que Fini persigue. No parece mala idea.” [2]

Al menos ya no hay careta.

[1] http://www.elpais.com/articulo/opinion/Caudillo/Guevara/elpepuopi/20071010elpepiopi_2/Tes

[2]  http://www.elpais.com/articulo/opinion/pos-Berlusconi/elpepuopi/20090327elpepiopi_2/Tes