Por Nicolás García Pedrajas

Otra masacre de Israel. Más niños y niñas muertos, más sufrimiento, más probreza para Palestina. Después de un brutal bloqueo de meses, Israel repite la carnicería de Líbano, ahora contra Gaza. Mientras dice perseguir a Hamás, recordemos que es el partido que ganó las últimas elecciones democráticas en Palestina, bombardea escuelas, la universidad y el puerto.

Masacre en Gaza

Y como siempre verguenza. Verguenza de las justificaciones de los partidarios del genocidio palestino. Verguenza de la reacción de los gobiernos de Europa, que llama al alto al fuego y la contención de “ambas partes”. Resultaría risible si no fuera tan siniestro. Verguenza del nuevo presidente Obama, que calla de forma cobarde. Supongo que este era el cambio que esperaban los ilusos. Verguenza también de los supuestos grupos de derechos humanos, como Amnistía Internacional, que ponen en el mismo rasero los cohetes Kasan y los misiles israelíes.

Ya van cientos de muertos, la mayoría civiles, niños y mujeres según fuentes hospitalarias. Mientras a los periodistas no se les permite el acceso para perpetrar los crímenes de forma más impune. Tampoco las asociaciones de periodistas han condenado este bloqueo.

Los palestinos seguirán muriendo, pero los carniceros de Israel duermen tranquilos, EE.UU., Europa y los dictadores árabes esbirros de EE.UU. los protegen.