Abdoulaye Wade, presidente de Senegal:

El pasado mayo, usted pidióla supresión de la Organización de Naciones Unidaspara la Agricultura y la Alimentación (FAO). ¿Ha cambiado de opinión?

¿Por qué iba a cambiar de opinión, porque la ONU nos ha dado algunas semillas? En mi opinión, hay que racionalizar. Dentro de la deuda, hay factores inútiles que la inflan. Yo creo que organizaciones como la FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) o el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola tienen la misma función. ¿Para qué mantener instituciones que hacen lo mismo? Buena parte de sus presupuestos se va en gastos de administración. Hoy la FAO tiene 3.500 funcionarios. ¿Para qué? Se autodenominan expertos. ¿Expertos de qué? Consumen muchos recursos, y estos se contabilizan como ayuda a África. Además, un organismo cuya función es ayudar al Tercer Mundo debería ubicarse en el Tercer Mundo. No se pueden arreglar los problemas del cacahuete en Senegal desde Roma. Yo abogo por fusionar estas organizaciones en una sola, implantada en África.

Aun así, parece que también existe un problema con los políticos. Según el último informe de Transparency International, en Senegal todavía hay demasiada corrupción. ¿El dinero no llega a su destino?

Los países desarrollados deberían callarse y no hablar de corrupción, porque son los más corruptos del mundo. No me tienen que dar lecciones de moral. Yo sé perfectamente que aquí hay corrupción, pero los tribunales condenan todos los días a corruptos. Hacemos todo lo posible para luchar contra esta lacra. Y nosotros sabemos lo que ocurre en los demás países. En Francia, el proceso del Angolagate [una presunta operación de tráfico ilegal de armas a Angola, en la que están implicados políticos y empresarios franceses], ¿qué es? En Europa no hay policías corruptos que se inventen multas para cobrar 2.000 francos CFA [unos tres euros], pero hay otras formas de corrupción en el ámbito de los bancos y las finanzas. La corrupción no tiene patria.

Aparecido en Público