“No es ético emplear alimentos para generar energía. La alimentación es lo primero. Lo que hay que investigar es en el aprovechamiento energético de lo que no se come ni tiene otros usos, como, por ejemplo, en el caso del plátano. Cuando nos comemos un plátano, el resto es una biomasa aprovechable. Otra apuesta importante es crear un biorreactor que emplee desechos biológicos para generar energía, con restos de crustáceos o de basuras, por ejemplo.”

Richard Roberts, premio Nobel de medicina.