Por Mariola García Pedrajas

Deberíamos ser muy cautos a la hora de analizar cualquier información aparecida en los medios de comunicación de masas. Nos repiten machaconamente estos días que Birmania no acepta la ayuda internacional y que no permite la entrada de “trabajadores humanitarios”. En estas informaciones los gobiernos occidentales, y sobre todo el de EEUU, se nos presentan como los grandes preocupados por la suerte de los birmanos. Aún sin saber nada de la situación uno debería empezar a sospechar inmediatamente, ¿por qué son precisamente los gobiernos occidentales con EEUU a la cabeza, conocidos por destruir países y masacrar a sus poblaciones sin piedad, los que ahora dicen mostrar tanta preocupación por la suerte de los birmanos? ¿Podemos creer que gobiernos que deciden con absoluta frialdad la muerte de cientos de miles de personas para avanzar sus intereses estratégicos y económicos, están ahora sinceramente preocupados por esta crisis humanitaria? ¿Que ocurrió en otras ocasiones cuando estos mismos países dijeron estar preocupados por la suerte de poblaciones que sufrían una crisis humanitaria? La respuesta a estas preguntas está clara para cualquier persona con el más mínimo sentido crítico, entonces, ¿qué hay detrás de esta campaña? El artículo “¿Por qué la campaña de propaganda a favor de la intervención internacional en Birmania?” de Meter Symonds en Global Research nos parece un ejercicio excelente de exposición de las razones reales que explican este “griterío” de los gobiernos occidentales y sus voceros (los medios de comunicación). Pensamos que es información que la gente que se considera de verdad crítica y de izquierdas tiene que manejar para no acabar apoyando una y otra vez actuaciones que sirven únicamente a los intereses del imperio.
No se trata de defender a la junta militar birmana, como bien verá el lector del artículo, sino de desenmascara el súbito interés “humanitario” de EEUU y sus aliados que tanto daño hace a los países a los que se aplica y que sin embargo la izquierda occidental tiende a apoyar para no ser acusada de apoyar regímenes totalitarios.