Nicolás García Pedrajas

En los últimos días estamos asistiendo a una profusión de noticias sobre la supuesta revuelta en el Tibet contra la ocupación de China. Aunque en las protestas sólo aparecen monjes budistas, se habla de protestas tibetanas.

Frente a la ocupación china se confronta un budismo iluminado por los más altos principios espirituales que gobernaría el Tibet en una armonía total con los habitantes como antes de la ocupación china en 1959. Pues bien esto es completamente falso, el gobierno del Tibet dirigido por el Dalai Lama hasta 1959, y durante varios siglos, era una teocracia absolutista donde existía la esclavitud, la tortura, el trabajo obligatoria en las tierras de los amos y donde las mujeres jóvenes eran tomadas por los señores para ser usadas en las tareas del hogar o violadas. El budismo además daba cobertura religiosa a este sistema de castas, además de gobernar de forma absoluta.

La ocupación china puede haber cometido sus errores, incluso puede que estos sean grandes. Es difícil saberlo cuando la información que nos llega sobre China está completamente sesgada y falseada. Pero lo que no es admisible es que para condenar la ocupación china se idealice una teocracia feudal como la que era el Tibet antes de la ocupación china.

También es conveniente señalar que aunque idealizado en la actualidad debido a la adhesión de algunas celebridades vacuas, la historia de no violencia del budismo es falsa. Además, la situación de la mujer dentro de la jerarquía budista no es mejor que en la mayoría de las demas religiones. Las mujeres apenas pueden enseñar, y su puesto dentro de la jerarquía esta supeditado siempre al de los hombres [1].

Para todos aquellos interesados en conocer la realidad del Tibet durante el gobierno budista un artículo de muy recomendable es “Feudalismo amistoso: el mito de Tibet” de Michael Parenti.Podéis consultarlo en el original en Friendly feudalism: The Tibet Myth.

[1] http://dharma.blogsome.com/2006/06/18/la-mujer-en-el-cristianismo-y-el-budismo-ii/