¡No, señor! ¡No puede compartir mi dolor!

Por John Maxwell

Traducido por Mariola García Pedrajas

Franceses y estadounidenses conspiraron para humillar y explotar a Haití a lo largo de la historia de esta la primera república negra del mundo. Ahora, en este tiempo de catástrofe, reclaman una relación especial basada en una historia compartida. Qué sinsentido vergonzoso y soez – como si la víctima y el perpetrador de una atrocidad compartieran algún lazo que debiera ser atesorado.

¿Si comparten su dolor, por qué no dejan de causarlo?”

Si compartieran mi dolor no seguirían haciéndome sufrir, torturándome, negándome mi dignidad y mis derechos, especialmente mi derecho a la autodeterminación y la autoexpresión. Hace seis años enviaron a su Embajador Extraordinario y Ministro Plenipotenciario a realizar una acción ilegal según las leyes de su país, mi país y las de la comunidad internacional de naciones.

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Ni una sola voz

Por Jesús García Pedrajas

Ni una sola voz de un habitante de la isla se escucha en los reportajes sobre el terremoto de Haití: vemos negros corriendo, saqueando, chillando o llorando, pero no vemos ninguno hablando delate de la cámara, dando su opinión o haciendo un requerimiento. Nos quedamos con la impresión de que se trata de animales atrapados en un incendio, no pueden huir ni tienen conciencia para hacerlo, al verlos nos dará pena, pero consideraremos que no puede evitarse.

Todos los operarios que aparecen en las tareas de rescate o de reparto de alimentos son extranjeros: miembros de ONGs, bomberos, soldados o voluntarios; al parecer en Haití no hay ni cuerpos de bomberos, ni médicos o enfermeras ni, por supuesto, civiles que voluntariamente ayuden a sus semejantes; los haitianos están demasiado ocupados saqueando, violando y asesinando para poder echar una mano.

La ayuda extranjera, y la eficacia en su reparto, es casi imposible de cuantificar, pero la impresión que tenemos es que es gracias a ella por la que siguen viviendo los casi diez millones de haitianos; parece evidente que debe de haber gente que trabaja y que ayuda en el país, que la mayor parte de la población está movilizada para sobrevivir de alguna manera, sin la ayuda, mínima en el mejor de los casos, que le está llegando del exterior.

Los marines de EEUU desembarcan en el país, toman el puerto y el aeropuerto de la capital, sin ningún mandato de Naciones Unidas, sin protestas por parte de ningún gobierno (si exceptuamos a Francia, tal vez molesto porque la idea no se le ocurrió a ellos antes), se asume como algo natural: una catástrofe natural ocurre y una invasión de EEUU es la consecuencia, como en una perversa relación causa-efecto.

El FMI anuncia la concesión de nuevos préstamos a Haití: aumentará su deuda externa, los fondos serán empleados en hacer contratos con multinacionales que se encargarán de la presunta reconstrucción del país, de tal modo que el dinero apenas tendrá tiempo de conocer la isla, antes de volver a salir en manos de los mismos gobiernos y empresas que, digamos, lo están prestando. Es evidente que ni un céntimo sale del FMI sin que lo acompañe una directiva sobre quién y como se gastará.

La imagen: negros salvajes que se están matando entre ellos y que necesitan un buen ejército colonial que los controle; la realidad: una nueva invasión y saqueo de un país como Haití, que ha pagado bastante caro la insolencia de ser el primero en obtener la independencia en América Latina y el Caribe.

Discurso de Mike Prisner

Este discurso es de Mike Prisner, ex-soldado de 10th Mountain Division. Sirvió en Iraq y estuvo en Abu Ghraib.

Es una de las declaraciones más lúcidas que he visto en mucho tiempo.

Trascripción al español del reportaje sobre el terreno de Haití en Al Jazeera

Transcrito y traducido por Mariola García Pedrajas

Esta es la cara más visible de los esfuerzos de ayuda internacional aquí en Puerto Príncipe, la mayoría de los haitianos han visto poca ayuda humanitaria hasta ahora, lo que sí han visto es armas, y una gran cantidad de ellas, transportes blindados de personal patrullan las calles, los soldados de las Naciones Unidas no están aquí para ayudar a la gente a salir de los escombros, están aquí, dicen, para mantener el orden,

Este es el aspecto que tiene de hecho la mayoría de la presencia de las Naciones Unidas en las calles de Puerto Príncipe, muchos uniformes, pasando a gran velocidad en vehículos, portando armas.

A la entrada del aeropuerto de la ciudad, donde la mayoría de la ayuda está llegando hay rabia y frustración. Los suministros de agua y comida tan necesitados están dentro, los haitianos mantenidos fuera.

Habla un haitiano:

Traen armas, instrumentos de muerte, no las queremos, no las necesitamos, somos un pueblo traumatizado, lo que queremos de la comunidad internacional es ayuda técnica, acciones, no palabras.

Y más allá del bien protegido perímetro algo más está ocurriendo, aquí Estados Unidos está tomando el control, parece más la Zona Verde en Bagdad que un centro de distribución de ayuda. Fuerzas militares de Estados Unidos fuertemente armadas patrullan las entradas, incluso dentro del aeropuerto estos soldados nunca van desarmados, ya hay varios miles sobre el terreno y se espera que ese número aumente. Estados Unidos decide quién aterriza en Haití, y hay un flujo constante de aviones estadounidenses que llegan con gran cantidad de equipo estadounidense sobre el terreno. Mientras tanto, vuelos con ayuda de otras naciones son enviados de vuelta, como un avión mejicano con equipo vital para salvar vidas que dicen no pudo aterrizar el sábado.

“No necesitamos soldados como tales, no hay ninguna guerra aquí.” Patrice Ali es el antiguo ministro de defensa haitiano, está preocupado con la forma en la que los estadounidenses se han apoderado de los trabajos de ayuda. “La elección de quién aterriza y quién no aterriza, la prioridad de los vuelos, debería determinarse por los haitianos, de otra manera es una usurpación y lo que puede ocurrir es que las necesidades de los haitianos no se tengan en cuenta sino solo la forma en que un país extranjero define las necesidades de Haití o que intente imponer su propia agenda.”

Mientras que los operativos de ayuda que llegan al aeropuerto crecen rápidamente, los cuerpos aún se pudren en las calles, y los haitianos siguen cavando en los escombros por sí solos y preguntándose cuando llegará la ayuda que de verdad necesitan.

Una amarga broma dice que cuando un ministro haitiano se lleva el 15 por ciento lo llaman “corrupción” y cuando una ONG o agencia de cooperación se lleva el 50 por ciento lo llama “gastos indirectos”…

Enlace a video de Al Jazeera en inglés:

http://www.youtube.com/watch?v=0F5TwEK24sA&feature=player_embedded

Francia le pide a las Naciones Unidas que especifiquen el papel de Estados Unidos en los esfuerzos de ayuda a Haití

Paris, 18 de enero (Xinhua) – Las Naciones Unidas necesitan especificar el papel de los Estados Unidos cuyas fuerzas militares controlan el principal aeropuerto de Puerto Principe, capital de la golpeada por le terremoto Haití, declaró un funcionario Francés el lunes.

“Las Naciones Unidas están trabajando en ello, espero que podamos alcanzar una decisión. Espero que se puede especificar qué papel está jugando Estados Unidos,” Declaró el Secretario de Estado para la Cooperación francés Alain Joyandet a la radio Europe 1 tras volver de Haití.

Se trata de ayudar a Haití, no se trata de ocupar Haití,” se quejó Joyandet.

Joyandet dijo que tuvo que intervenir personalmente el pasado sábado para obtener autorización de los estadounidenses para el aterrizaje en Puerto Principe de un avión francés con material de ayuda.

En informaciones previas se recogía que la organización de ayuda radicada en Ginebra Médicos Sin Fronteras se había quejado de que el aeropuerto controlado por Estados Unidos impedía la distribución de ayuda.

La comunidad internacional ha estado intensificando los esfuerzos de ayuda en Haití en los últimos días tras el terremoto de 7,3 grados de magnitud golpeo esta nación caribeña el pasado martes.

Se cree que al menos 50.000 personal han muerto en el terremoto, y el número de víctimas podría ser aún mayor.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas celebrará una reunión el lunes en Nueva York para discutir la coordinación de la masiva ayuda internacional a Haití.

Enlace noticia original en inglés:

http://news.xinhuanet.com/english2010/world/2010-01/18/c_13141415.htm

Los Estados Unidos cosechan miles de millones mientras condenan a África a una catástrofe climática

Un comentario de Black Agenda Report por Glen Ford

Traducido por Mariola y Jesús García Pedrajas

Con la humanidad en riesgo y África enfrentándose a su “incineración”, los EEUU optaron por el “capitalismo del desastre” en la conferencia mundial sobre cambio climático, la pasada semana. “El presidente Obama y la Secretaria de Estado Hillary Clinton fueron a Copenhagen a impedir cualquier posibilidad de un acuerdo global sobre gases de efecto invernadero que las naciones ricas estuvieran obligadas a respetar.”

Los EEUU de Obama siguen cosechando miles de millones y condenan a África a una catástrofe climática

Los EEUU fueron a Copenhagen decididos a imponer un régimen de ‘capitalismo del desastre’ a las naciones pobres del planeta.”

Los EEUU, habiendo cosechado más beneficios que ninguna otra nación del calentamiento industrial del planeta Tierra, buscan ahora revertir el desastre global resultante en su propio beneficio – o, más precisamente, en el beneficio de la clase corporativa amoral y aniquiladora de la humanidad con base en EEUU.

En Copenhagen la pasada semana, la administración de Obama destruyó cualquier oportunidad de prevenir la catástrofe en África y las naciones en desarrollo en el Sur global. Se permitirá que las temperaturas suban 2º C de media, lo que se traduce en tres grados y medio en las latitudes más calurosas. Como consecuencia de ello, dijo el arzobispo Desmond Tutu(1), África será condenada “a la incineración y a la ausencia de desarrollo.”

Cualquier desarrollo que tenga lugar será del gusto de EEUU y Europa. El presidente Obama y la Secretaria de Estado Hillary Clinton fueron a Copenhagen a impedir cualquier posibilidad de un acuerdo global sobre gases de efecto invernadero que las naciones ricas estuvieran obligadas a respetar. Obama le dio el golpe de gracia a los acuerdos de Kyoto, extinguiendo toda esperanza de un acuerdo internacional que respete los derechos de todas las naciones a desarrollar sus economías en un marco de acuerdos vinculantes que protejan los intereses de todos. En vez de eso, los EEUU impusieron su ultimátum de tómalo-o-déjalo: aceptad lo inevitable de la catástrofe en África y en todo el Sur. Y aceptad también que los EEUU y sus corporaciones dictarán al mundo en desarrollo como se le permitirá que crezcan sus economías. Rechazadlo, y los países pobres engreídos serán apartados de la “ayuda” del hombre rico.

Mientras África arde, Washington no concede nada en términos de acuerdos vinculantes.”

Este es el “capitalismo del desastre” en su forma más infernal. El término fue acuñado por la escritora política Naomi Klein en 2005(2), para describir los desastres económicos inducidos o explotados por el Fondo Monetario Internacional en el Tercer Mundo, y así forzar a los países pobres a rendir su soberanía nacional para poder ser candidatos a recibir préstamos y “ayuda” de los países ricos. El objetivo era hacer imposible para los países pobres controlar sus propios destinos económicos y políticos. Los EEUU fueron a Copenhagen decididos a imponer un régimen de ‘capitalismo del desastre’ a las naciones pobres del planeta. Mientras África arde, Washington no concede nada en términos de acuerdos vinculantes. En vez de eso, los EEUU ofrecen – pero no garantizan o incluso prometen – crear un fondo especial, por una cantidad final de posiblemente 100.000 millones de dólares, de los que la “ayuda” será repartida parcamente. Las naciones ricas determinarán quién consigue un trozo del pastel de la ayuda del calentamiento global, y bajo que términos. Los estadounidenses insisten que parte del dinero vendrá de fuentes privadas, las ricas y avariciosas corporaciones que no responden ante nadie excepto antes si mismas – lo que significa que los hombres de negocios occidentales determinarán como a África y a las naciones del Sur global se les permitirá desarrollarse en condiciones de cambio climático. Los EEUU se reservan el derecho a hacer acuerdos separados con naciones favorecidas, es decir, países cuyos líderes rinden su destino nacional a los deseos de desarrollo de Occidente.

El capitalismo del desastre mantiene rehenes del chantaje imperial a la gente más vulnerable del mundo en los momentos de mayor peligro del planeta. Es un crimen contra la humanidad, y más lamentablemente, un crimen contra África. Que irónico que el principal perpetrador del crimen sea él mismo un hijo de África.

(1) http://www.guardian.co.uk/commentisfree/cif-green/2009/dec/17/copenhagen-no-deal-better-catastrophe

(2) http://www.thenation.com/doc/20050502/klein

Enlace artículo original en inglés:

http://www.blackagendareport.com/?q=content/us-reaps-trillions-while-condemning-africa-climate-catastrophe

Ayuda a Haití: El clamor del país que no ha sido perdonado

Por Chris Floyd

Original en Inglés: Help Haiti: The Unforgiven Country Cries Out

Traducido por Mariola García Pedrajas

I.

La ruina económica y política de Haití, deliberadamente inflingida y mantenida implacablemente, tiene un efecto directo en el número de muertes y la devastación que el país está sufriendo en estos días tras el terremoto y además hará mucho más difícil la recuperación de este desastre natural. Como se detalla más abajo, las rapaces políticas económicas de Washington han destruido todos los intentos de construir una economía sostenible en Haití, empujando a la gente de su tierra y pequeñas comunidades a los abarrotados, peligrosos e insalubres barrios de chabolas, en su intento de conseguir una magra subsistencia en las fabricas de trabajo esclavo (maquiladoras) propiedad de las elites occidentales y sus compinches locales. Todos los intentos de cambiar una sociedad manifiestamente injusta han sido suprimidos sin piedad por la mano directa o colateral de las elites occidentales.

¿El resultado? Millones de personas – debilitadas por el hambre, las deprivaciones, la malnutrición, la enfermedad – viviendo hacinadas en viviendas precarias y deficientes. Una falta de la infraestructura física, financiera y cívica requerida para sostener un nivel de vida decente e tiempos normales – y proveer asistencia adecuada, y un marco adecuado para la reconstrucción, cuando golpea el desastre. Incluso un terremoto mucho más débil que el que golpeó esta semana hubiera causado en una nación que ha sido pisoteada de una forma tan despiadada y deliberada como Haití, una cantidad de sufrimiento innecesario que no tendría por qué darse.

Con el huracán Katrina vimos lo injusta y cruelmente que las elites estadounidenses reaccionaron a la destrucción de una de sus propias ciudades. Los millonarios de Mississippi conectados políticamente obtuvieron pronta y copiosa asistencia – mientras que muchos nativos de Nueva Orleáns son aún refugiados, dispersados por todo el país años después de las inundaciones. Y esto en una nación en la que las infraestructuras – aunque pudriéndose rápidamente por la corrupción de avaricia y militarismo – son aún robustas. ¿Qué esperanza hay entonces para Haití?

Sí, ahora habrá una lluvia de ayuda inmediata, como pasa siempre tras un desastre espectacular. Y por supuesto, esto es laudable, y animo a cualquiera que pueda que contribuya lo que pueda a estos esfuerzos. Pero al menos que haya un giro total en la política estadounidense, al menos que finalmente concluya la maldición que ha sido impuesta a Haití – no por Dios, o por el Demonio, sino por los duros corazones de élites que siguen ciegamente la tradición de sus predecesores – esta oleada de cuidados y atención dará lugar pronto de nuevo, como siempre ha hecho, a cruel indiferencia, represión brutal y explotación inhumana.

La historia de estas crueles tradiciones – y la “continuidad” con las mismas que ya Obama ha desplegado – no augura que se vaya a producir tal giro. Pero como ese hombre sabio, Edsel Floyd, siempre dice, vivimos con esperanza y morimos con desesperación. Y tal esperanza para Haití es algo a lo que merece la pena agarrarse, y por lo que trabajar.

Al mismo tiempo, la esperanza no debe ser ciega; tienes que reconocer las sombrías realidades para conocer en su justa medida contra lo que luchas. Por lo tanto, echemos una mirada larga y profunda.

II.

Apenas unas horas después de que golpeara el terremoto, el predicador televangelista Pat Robertson aparecía en su programa, declarando a sus millones de telespectadores que la razón por la que Haití fue golpeada por este desastre – y ha estado sufriendo gravemente durante 200 años – es porque los haitianos “juraron un pacto con el diablo” para ganar su libertad frente a sus señores coloniales franceses a principios del siglo XIX.

Y aunque tales palabras vomitivas son lo esperable de este bien engrasado de billetes y políticamente influyente mullah, virulentamente extremista (una vez descrito adecuadamente en estas páginas como “mimador de dictadores, mercader de diamantes de sangre, anti-judio y cómplice de explotadores”) esta vez se puede encontrar una pizca de verdad en las salpicaduras de la vomitona de Pat Robertson. Los haitianos han sido efectivamente maldecidos durante 200 años, y la maldición se remonta efectivamente a su liberación. Pero “marcador de pautas” Robertson, la fuente de esa maldición no es metafísica. Como hice notar en un artículo escrito en 2004:

Hace exactamente 200 años, los esclavos haitianos derrotaron a sus señores franceses – la primera revuelta de esclavos exitosa en la historia. Lo que Espartaco soñó con hacer, los haitianos lo consiguieron de hecho. Fue un logro tremendo – y el Occidente blanco nunca los ha perdonado por ello.

Para ganar reconocimiento internacional para su nuevo país, Haití fue forzado a pagar “reparaciones” a los dueños de esclavos – una carga devastadora de una deuda que aún estaban pagando a finales del siglo XIX. Los EEUU, que rehusaron reconocer al país durante más de 60 años, invadieron Haití en 1915, principalmente para abrirlo a la “propiedad extranjera de intereses locales.” Tras 19 años de ocupación, los estadounidenses apoyaron una serie de dictaduras sedientas de sangre para proteger a esos “propietarios extranjeros.” Y aún sigue así.

Y tanto que sigue. El artículo de 2004 detallaba el último y largo trabajo de estrangulamiento de Haití llevado a cabo tanto por los republicanos como por los demócratas, que culminó en un golpe de estado urdido por la Administración de Bush – la segunda vez en la que un presidente de nombre George Bush había derrocado al presidente haitiano elegido democráticamente Jean-Bertrand Aristide. Es una historia que merece la pena ser contada de nuevo:

Aunque el golpe de estado de Haití de 2004 fue ampliamente presentado como un recrudecimiento de descontento popular, fue por supuesto el resultado de años de duro trabajo por parte de los dedicados corruptores de democracia de Bush, como informa William Bowles de Information Clearing House. Elementos bushianos financiaron a la oposición política del Presidente Jean-Bertrand Aristide, pasaron armas de contrabando a señores de la guerra haitianos exiliados, y llevaron a cabo una estrangulación sin tregua del país, cortando ayuda financiera y estructural largamente prometida a una de las naciones más pobres del planeta hasta que los precios de los alimentos se dispararon, el desempleo llegó a un 70 por ciento, y el gobierno desmembrado perdió el control de la sociedad en manos de bandas armadas de criminales, fanáticos y los meramente desesperados. Mientras tanto, Haití fue forzado a pagar 2 millones de dólares al mes de la deuda generada por los dictadores asesinos (apoyados por los EEUU) que habían gobernado la isla desde la ocupación estadounidense de 1915-1934….

La razón ostensible para el mortal trabajo de estrangulamiento de Bush fueron las disputadas elecciones de Haití en 2000. En esa votación, que era simplemente la tercera elección libre de la nación en 200 años, se dieron ciertamente informes de irregularidades – aunque éstas no fueron ni de cerca tan graves como las bien documentadas de un cierto candidato que ocupó la Casa Blanca ese mismo año. No hubo ninguna duda de que Aristide y su partido recibieron una abrumadora mayoría de votos legítimos; sin embargo, de los 7.500 puestos en contienda, los observadores de las elecciones encontraron que los resultados de siete senadores parecían de proveniencia dudosa.

¿Qué pasó entonces? Los siete senadores cuya elección se disputaba dimitieron. Se convocaron nuevas elecciones para esos puestos de senador, pero la oposición – dos facciones elitistas financiadas por los motores de subversión favoritos de Washington, la de apodo orwelliano “Nacional Endowment for Democracy” (Fundación Nacional para la Democracia) y el “Internacional Republican Institute” (Instituto Republicano Internacional) – rehusaron tomar parte en las elecciones. El gobierno se rompió porque la legislatura no pudo convocarse. Cuando llegó Bush, apretó las tuercas del bloqueo internacional de la isla, insistiendo que los 500 millones de dólares de ayuda que se necesitaban desesperadamente no se entregarían a no ser que la oposición participara en las nuevas elecciones – mientras que al mismo tiempo le pagaba a la oposición para que no participara.

El objetivo final de esta lógica brutal era arrastrar al desposeído pueblo de Haití más aún por el suelo y destruir la habilidad de Aristide de gobernar. Su crimen real era, por supuesto, no las tonterías electorales del tipo de las de Florida o la supuesta “tiranía.” … No, Aristide hizo algo mucho peor que eliminar votos o matar gente – trató de aumentar el salario mínimo, a la principesca suma de dos dólares por día. Esta medida indignó a las corporaciones americanas – y sus amiguetes locales – que habían usado a Haití durante generación como una fuerza de labor barata y de beneficios astronómicos. Fue la gota que colmó el vaso para las facciones elitistas, una de las cuales estaba liderada de hecho por un ciudadano estadounidense y antiguo seleccionado de Reagan y Bush, el magnate industrial Andy Apaid.

Apaid fue la punta de lanza para la rapaz “reforma del mercado” de Reagan y Bush en Haití. Por supuesto, “reforma,” en la jerga degradada de los privatizadores, significa exponer incluso los medios totalmente necesarios para la subsistencia y la supervivencia a los estragos de poderosos intereses corporativos. Por ejemplo, el plan de Reagan y Bush forzó a Haití a eliminar los aranceles a las importaciones de arroz, que había sido durante mucho tiempo un alimento básico producido localmente. Después inundaron el mercado haitiano con arroz estadounidense fuertemente subsidiado, destruyendo de esa manera el mercado local y arrojando miles de agricultores autosuficientes al desempleo. Con un mercado ahora cautivo, las corporaciones estadounidenses subieron sus precios, extendiendo la ruina y el hambre en la sociedad haitiana. Los agricultores sin trabajo proveyeron de nueva mano de obra barata a las fábricas de Apaid y sus amiguetes. Reagan y Bush contribuyeron aboliendo los impuestos para las corporaciones estadounidenses que montaron maquiladoras haitianas. El resultado fue una precipitada caída de los salarios – y la esperanza de vida. La primera elección de Aristide en 1990 amenazó estos agradables arreglos, por lo tanto fue debidamente expulsado por un golpe militar. Con la connivencia no tan tácita de Bush I.

Pero como hemos dicho, la última ronda de castigo para Haití fue una cuestión tanto de republicanos como de demócratas:

Bill Clinton restauró Aristide al gobierno en 1994 – pero solo después de forzarlo a aceptar, sí, “las reformas del mercado.” De hecho, fue Clinton, el chico de los privatizadores, quien instigó el embargo tras las elecciones que Bush II usó con efectos tan devastadores. El principal fallo de Aristide como líder fue su intento de estar a la altura de este chantaje bipartidista. Al igual que cualquier otra nación que cae bajo el látigo del FMI, la ya frágil economía de Haití se colapsó. Entones, los mandados de la familia Bush como Apaid empujaron al país al caos total, haciéndolo una presa fácil de los señores de la guerra a los que los operativos de Bush – muchos de ellos antiguos elementos del Irán-Contra – habían suministrado armas a través de la República Dominicana, según informa el Boston Globe….

Cuando Aristide aceptó un acuerdo, promovido por los líderes de los países del Caribe, que cedería el poder de hecho a la oposición financiada por Bush pero que al menos preservaría los rasgos de la democracia haitiana – Apaid y sus chicos declinaron la oferta, con la bendición de sus señores en Washington, quienes de pronto afirmaban que no tenían ninguna influencia sobre sus recalcitrantes asesinos a sueldo….

En vez de ello, pistoleros armados estadounidenses le dijeron a Aristide que si no dimitía lo dejarían morir a manos de los rebeldes. Después fue metido a empujones en un avión que estaba esperando y lo dejaron tirado en el medio de África. En unas pocas horas, los terroristas apoyados por Bush marchaban abiertamente en Puerto Principe, ejecutando a los partidarios de Aristide.

Imagino que ahora no pedirán dos dólares al día, ¿eh? ¡Misión cumplida!

III.

Por supuesto, todo eso pasó en los viejos malos tiempos, antes de que Obama nos llevara a una nueva era “post-racial.” Con seguridad este hombre con visión y compasión, el mismo un descendiente de África, pondrá fin al castigo de Haití por levantarse en contra de los señores blancos.

Pero no iba a ser así. Como hice notar aquí el año pasado en “Cry, the Unforgiven Country” (Grita, el País sin Perdon):

Obama y su “superestrella” secretaria de estado Hillary Clinton, están apoyando con gran fanfarria la última egregia y brutal farsa que Washington y Occidente le han endilgado a los engreídos nativos de Haití.

En las elecciones al senado convocadas este mes por el gobierno impuesto a Haití después del golpe de estado apoyado por los EEUU de 2004…participaron menos del 10 por ciento de ciudadanos con derecho a voto: un resultado que se burla de cualquier noción de una democracia popular y legítima. Pero esto no pasó porque los haitianos sean tan vagos y desinteresados que no se molestaron en votar. Ni tampoco porque estén tan satisfechos con el cuidado paternal y benévolo de sus señores designados por los estadounidenses que no vieron la necesidad de que estúpidos procesos electorales molesten su bucólica vida.

No, el 90 por ciento de abstención fue de hecho una acción de protesta masiva, motivada por el hecho de que el gobierno apoyado por los estadounidenses no permitiría al partido más popular – el partido del gobierno derrocado por el golpe de 2004 – presentar una lista electoral. Usando tecnicismos y trampas burocráticas, los supervisores de la elección de Haití prohibieron la lista de Fanmi Lavalas el pasado febrero. En ese momento las elecciones de abril se convirtieron en papel mojado, una farsa sin sentido – otra broma cruel gastada al pueblo de Haití.

¿Cómo respondieron los ilustrados progresistas de la nueva administración estadounidense?

John Caruso informa:

CLINTON: Los EEUU eliminaron una dictadura militar en 1995, aclarando el camino a la democracia. Y tras varios años de disputas políticas, comunes en cualquier país que realiza una transición, Haití ha empezado a notar el avance. Y las elecciones nacionales y presidenciales en 2006 realmente hicieron avanzar Haití hacia la democracia. Lo que el presidente y el primer ministro buscan es mantener un fuerte compromiso con la gobernanza democrática que dará otro paso adelante con las elecciones al senado del domingo.

Traduciendo del vulgar dialecto Clintoniano: 1) con “disputas políticas” se refiere a la abrumadoramente popular presidencia de Jean-Bertrand Aristide, la cual fue “disputada” (y continuamente socavada) por los EEUU y su quinta columna en Haití; 2) “Haití empieza a notar el avance” gracias al golpe de estado contra Aristide en 2004 apoyado por los EEUU; y 3) las elecciones de 2006 que “realmente hicieron avanzar Haití hacia la democracia” excluyeron tanto a Aristide como al candidato preferido de Fanmi Lavalas (el padre Gerard Jean-Juste, arrojado a prisión con cargos inventados por el gobierno apoyado por los EEUU para impedir que se presentara), lo que dio lugar al ascenso de Rene Preval – quien entiende claramente quien es el jefe, y por lo tanto se merece una palmadita en la espalda de Clinton.

Lo que nos trae a las elecciones al senado de hoy, en las cuales “el fuerte compromiso de EEUU/Haití con la gobernanza democrática…dará otro paso hacia delante” mediante la calculada supresión de la habilidad del partido de la mayoría para presentar una lista de candidatos……

Por lo tanto el proyecto estadounidense que dura varios siglos de prevención de la democracia en Haití sigue marchando a las mil maravillas. Y cualquiera que temiera que nuestro primer presidente negro pudiera ser menos receptivo a la necesidad de aplastar las aspiraciones democráticas de la primera nación negra libre del hemisferio puede quedarse tranquilo: Obama no permitirá nunca que la raza – o cualquier otra cosa – le impida hacer el trabajo sucio del imperio.

Es seguro que ese trabajo sucio estará en marcha muy pronto de nuevo – y debemos luchar contra él, llamar la atención sobre él, no dejar a Haití desaparecer en las sombras imperiales de nuevo. Pero en este momento, la preocupación más apremiante es el sufrimiento humano en Haití. Por lo tanto, colabora en la ayuda a Haití.

Entrevista a Joan Carrero

Por José Lucas

Joan Carrero es presidente de la Fundacion S’Olivar, y también es un activista reconocido de la no violencia. Su interés por la región de los grandes lagos africanos comenzó después del genocidio de 1994 perpetrado por los extremistas hutus. A finales de 1995 y principio de 1996 viajo a Ruanda y pudo comprobar como además del genocidio conocido estaba ocurriendo otro contra la población hutu. Sus investigaciones durante estos últimos años le llevaron a presentar una querella en la Audiencia Nacional española que terminó el 6 de Febrero del 2006, con un auto donde se emitían ordenes de captura internacionales contra 40 altos cargos del FPR, actualmente en el poder en Ruanda, por delitos de genocidio entre otros. Es decir, se reconocía la existencia de otro genocidio incluso de una mayor magnitud pero esta vez realizado por el FPR en contra la población hutu ruandesa y contra la población congoleña cuando Ruanda invadía y saqueaba la República Democrática del Congo.

La primera pregunta es obvia. ¿Nos puedes explicar cómo salió tu nombre y el de tu organización como financiadora de una guerrilla, el FDLR, en el ultimo panel de investigación de la ONU?

El precursor del informe de la ONU fue un informe de la organización con sede en Londres, “African Rights” y el informe lo realizo Rakiya Omaar en el año 2008. Rakiya es activista del FPR (Frente Patriótico Ruandés) actualmente en el poder en Ruanda. Los testimonios de ex altos responsables del FPR indican que Rakiya ya trabajaba para el FPR desde antes del genocidio en el cuartel de Mulindi.

Esto confirman las últimas denuncias de los 120 abogados defensores del TPIR (Tribunal Penal Internacional para Ruanda) y expertos, reunidos hace un mes en Holanda bajo la presidencia de Ramsey Clark, antiguo ministro de justicia americano bajo Johnson y Kennedy y artífice de la ley de derechos civiles para los negros. Allí han denunciado que la ONU usa sistemáticamente y sin ningún escrúpulo, los testimonios que le facilita el FPR.

¿Pero por qué se ha hecho?

En un artículo de la semana pasada enumeré tres retos a los que se enfrenta el FPR en un próximo futuro: la querella en la Audiencia Nacional española, que está suponiendo un perjuicio para los 40 altos cargos del FPR con órdenes de captura; un segundo reto es el diálogo interruandés que organizamos y que está cohesionando a la sociedad ruandesa frente a la dictadura del FPR y un tercer reto es la candidatura de una mujer valiente: Victoire Ingabire, para la presidencia en las próximas elecciones en el 2010. Mujer a la que modestamente apoyamos.

Sorprendentemente para nosotros, lo que les preocupa más al FPR es que estamos desestabilizando su dictadura con la organización del diálogo interruandés. Ellos están acostumbrados y son muy eficaces enfrentándose a la violencia; ellos han machacado al Congo y Ruanda, por supuesto con la ayuda logística de EEUU, pero están muy descolocados frente a una acción no violenta.

Ahora ellos se encuentran, y perdona que hable de mi, con dos históricos de la no violencia: Joan Carrero y Jordi Palou, como promotores de un diálogo absolutamente no violento, en el que cada vez más componentes de la sociedad ruandesa están hablando, encontrándose, reconciliándose e imaginando una Ruanda no violenta, pacificada en un futuro inmediato y todo esto les está resultando grave.

Tantos millones de muertos en Congo, Ruanda. ¿Cuál ha sido la raíz de estos conflictos?

El inicio de estos conflictos viene después de la caída de la Unión Soviética, que convierte a EEUU en el único país hegemónico. Tras la llegada de Bill Clinton los recursos minerales africanos empiezan a ser tenidos muy en cuenta y se reordena el África Central para un mejor control de estos recursos.

EEUU, apoyado por Gran Bretaña, Bélgica y Canadá, deciden que hay que sustituir a los regímenes de Habyarimana (Ruanda) y Mobutu (R. D. Congo) y lo hacen a través de una casta guerrera muy eficaz: los himas -tutsis, quienes ya habían demostrado su eficacia en la conquista del poder en Uganda.

¿De todas formas vosotros reconocéis que se cometió un genocidio contra los tutsis?

Ni el juez Andreu de la Audiencia Nacional ni nosotros lo negamos. Lo que nosotros hemos preguntado es porque se niega que hay millones de hutus asesinados

¿No está invadiendo el juez Andreu de la Audiencia Nacional competencias del TPIR (Tribunal Penal Internacional para Ruanda)?

El juez Andreu respeta las competencias temporales del TPIR, lo que pasa es que la Audiencia Nacional investiga en un periodo más amplio.

Ha habido una tremenda manipulación de la historia, empezando por el TPIR, quien ha restringido sus investigaciones al año 1994, el año del genocidio contra los tutsis. Incluso ha tapado asesinatos ocurridos este año como el habido contra los presidentes de Ruanda y Burundi. El FPR ha cometido delitos gravísimos de agresiones internacionales, el asesinato de doscientos mil hutus antes del genocidio conocido, el asesinato de dos presidentes y después de su toma del poder en Ruanda han continuado realizando matanzas que nunca se pudieron investigar por la cobertura que facilito EEUU. Ahí está el informe Gersony, sólo con este informe se podría sustentar la teoría de un segundo genocidio.

¿Se puede demostrar que existe el informe Gersony?

Tenemos testigos tan cualificados como el antiguo ministro de asuntos exteriores ruandés, J. M. Ndagijimana, del primer gobierno protutsi después del genocidio de 1994. Todo esto fue testificado en la Audiencia Nacional y puede verse.

J. M. Ndagijimana, llevando este informe viajó a Estados Unidos, junto a Pastor Bizimungu, presidente ruandés y allí debatieron el informe personalmente con Kofi Annan. Hay otro informe de la ONU donde se critica al informe Gersony y dice que puede llevar a confusión. En realidad lleva confusión a la doctrina oficial elaborada para explicar los acontecimientos del África Central

En el informe Gersony se demuestra que en sólo tres prefecturas ruandesas hubo decenas de miles de hutus asesinados. Si trasladásemos estas cifras al conjunto del país darían unas cifras impresionantes y estamos hablando sólo de la época posterior a la represión después del genocidio. Si a esto le añadimos el informe Garreton de las masacres a hutus refugiados en el este del Congo, tendríamos un cuadro completo de millones de víctimas hutus ruandesas y congoleños, lo que hace que sea absolutamente indigno e impresentable seguir hablando solo del genocidio contra la etnia tutsi. Aquí hay muchas más víctimas.

Podemos estar tranquilos, se ha creado un grupo de protesta en Facebook

Por Juan Antonio Romero del Castillo

Hoy en el telediario comentaban la subida de precios del metrobús de Madrid, con lo que los 10 viajes en metro a los que da derecho ahora cuestan 9 euros, 1.60 euros más que antes de la subida, “y ya han creado un grupo en Facebook”, comentaba animada la presentadora, “y ya van más de 30 mil personas suscritas al grupo…”.

No es la primera vez ni mucho menos que escuchamos que se crean grupos de usuarios de Facebook en protesta por algo, y es que al final lo van a conseguir casi sin que nos demos cuenta, bueno, sin que se den cuenta la mayoría como ocurre muchas veces. Van a conseguir reducir las protestas de los ciudadanos a protestas virtuales que son mucho menos incómodas que las protestas reales. Y lo peor es que esto forma parte de la “pérdida de la calle” que está sufriendo la ciudadanía en general, y no solo en España (pérdida de la calle que se engloba en la inacción generalizada de los ciudadanos ante cualquier cosa, pero ese es otro asunto).

Lo mejor para los que deciden la política de nuestra sociedad es que lo hagamos todo de forma virtual, que convivamos en las redes sociales y que protestemos en Facebook. Y, por supuesto, que no dejemos de estar en casa viendo la televisión recibiendo nuestra dosis diaria de ciudadanía oficial, o entretenidos jugando a la Play o a la Wii, u obsesionados con el fútbol. Así consiguen sacarnos de la calle y de sus peligros.

El simple hecho de que la gente esté en la calle, por lo que sea, es incómodo para ellos. En la calle hablamos y debatimos entre nosotros, comentamos nuestros problemas, unimos esfuerzos, nos enteramos de primera mano de problemas cercanos y lejanos, nos coordinamos en acciones, confraternizamos, perdemos el miedo a hablar entre nosotros, compartimos cultura de primera mano, etc. Todo ello al margen de la versión oficial.

Imaginemos por un instante la repercusión que tendría que más de 30 mil personas protestaran hoy a las puertas del ayuntamiento de Madrid o de la sede de la comunidad…no tengo dudas de que se tomarían medidas inmediatamente. En cambio, la preocupación de los responsables políticos de estas decisiones porque en Facebook haya 30 mil usuarios en un grupo de protesta es sencillamente inexistente, … seguro que esta noche no duermen pensando en ello.
Un ciudadano que quiera llevar a cabo una acción eficaz de protesta por algo que considere importante debe acudir directamente al responsable político de turno. Dirigirse directamente a él, hablarle a la cara, plantarse en la puerta de su despacho, protestar ante su casa, ir con más gente a las puertas de la institución, plantarse allí en persona con cuantos más apoyos mejor y dar la cara.

El otro día nos concentrábamos en una de las plazas más céntricas de la ciudad en apoyo de Aminetu Haidar. En los momentos más difíciles de Aminetu en el aeropuerto de Lanzarote no estábamos más de 50 personas en el centro de la ciudad. Existen numerosos actos de protesta en cualquier ciudad por temas de tanto interés para todos como la crisis, el paro, la situación del pueblo palestino o el saharaui o tantos otros oprimidos, por la guerra en múltiples lugares del mundo, en protesta por tantos y tantos abusos sobre trabajadores, etc., actos a los que acuden un puñado de personas, pero eso sí, podemos estar tranquilos ante estos problemas porque para todos ellos ya se ha creado un grupo de protesta en el Facebook con miles de usuarios.

Y pensar que habrá elementos de la izquierda política que aplaudan entusiasmados este tipo de acciones en Facebook y en otras redes sociales…

Algunos enlaces en prensa que hablan de este grupo de protesta en el Facebook.
[1] http://www.elpais.com/articulo/madrid/va/haber/crisis/suben/todo/elpepuespmad/20100107elpmad_7/Tes
[2] http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/14/madrid/1260810581.html

Un eurodiputado del PSOE defiende a Hugo Chávez

Por fin alguien en el PSOE tiene el valor de enfrentarse a la campaña de acoso a Chávez: El eurodiputado del PSOE Miguel Ángel Martínez denuncia la actitud de Europa hacia Chávez