EEUU le hace la guerra del hambre a Somalia

Por  Glen Ford (www.blackagendareport.com)

Traducido por Mariola y Jesús García Pedrajas

En Somalia, los EEUU han vuelto a las antiguas tácticas de asedio para rendir al pueblo por inanición. EEUU intenta evitar que la ayuda de alimentos llegue a las áreas controladas por las fuerzas de la resistencia de Shabab.  De todos modos, “si la ayuda internacional se restringiera a las zonas controladas por el gobierno títere apoyado por EEUU, sólo unos pocos barrios en Mogadiscio, la capital, podrían serían alimentados.”

“La conformidad de las Naciones Unidas con las condiciones de EEUU podría significaría la muerte de por  inanición de alrededor de tres millones de personas.”

Mientras que casi la mitad de la población de Somalia se tambalea al borde de la muerte por hambre, EEUU está impidiendo a las Naciones Unidas el reparto de la desesperadamente necesaria comidalos alimentos que se necesitan desesperadamente. Según documentos obtenidos por el  New York Times, los estadounidenses exigen a las agencias de ayuda que garanticen que no se pagan tasas de ningún tipo en “controles de carretera, puertos, almacenes, aeropuertos y otros puntos de tránsito” controlados por las fuerzas de la resistencia de Shabab.  Dado que Shabab y otras milicias controlan más de la mitad del área en conflicto, la conformidad de las Naciones Unidas con las condiciones de EEUU podría significaría la muerte de por inanición de alrededor de tres millones de personas. InclusoDe hecho, si la ayuda internacional se restringiera a las zonas controladas por el gobierno títere apoyado por EEUU, sólo unos pocos barrios en Mogadiscio, la capital, podrían serían alimentados.

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La nada en Somalia

Por Jesús García Pedrajas

La rutina ha vuelto a Somalia. Unos meses después del secuestro y posterior liberación, por medio del pago de un rescate, del pesquero Alakrana, el país africano ha desaparecido de los noticieros internacionales. A pesar de haber sido declarada en varias ocasiones por la ONU como “la peor catástrofe humanitaria de África…peor que Darfur”, la situación en la región no merece ni una línea en nuestros informativos, si bien es verdad que tampoco se habló de ella durante el secuestro del atunero vasco.

Alguno de estos datos, al menos, merecieron que se les recordara entonces: la invasión de Somalia por parte de Etiopía en 2.006 ha provocado un éxodo masivo de la población civil hacia campos de refugiados, una hambruna que afecta a más de tres millones de personas y saqueos y violaciones a cargo de los invasores y de sus aliados ugandeses, país que actúa de manera rutinaria como agente de EEUU, principal instigador y financiador de la invasión, en la zona.

La existencia de un gobierno islamista como el de Shabab, independiente y opuesto a los intereses de EEUU, era un reto demasiado abierto para la nueva potencia colonial como para poder ser admitido.

Cuatro años después la situación sólo ha empeorado: el gobierno títere somalí, impuesto por los invasores, apenas controla la capital, Mogadiscio, y sus alrededores; EEUU se niega a que la ayuda humanitaria, tanto de sus agencias como de la ONU, llegue a las zonas dominadas por los insurgentes de Shabab, es decir, más de la mitad del país; más de tres millones de personas se enfrentan a la muerte por hambre…

Todo esto está ocurriendo ahora, y estaba ocurriendo también durante el secuestro de nuestro pesquero, bastaría, en ambos casos, con un sincero interés por parte de los medios de comunicación de masas por desvelar la verdad de la situación en Somalia, por inquietante o molesta que nos resulte.

La “reforma sanitaria” de Obama

Una de las noticias relativa a la política de EE.UU. que en el último año más ha aparecido en la prensa es sin duda la “reforma sanitaria” que Obama pretende llevar a cabo con el supuesto objetivo de mejorar la posición del sistema de salud de EE.UU., que según la OMS se sitúa en el puesto 37 del mundo, a pesar de tener el gasto per capita mayor del mundo por una amplia diferencia. Sin embargo, una vez filtradas las noticias, especialmente una vez eliminadas las continuas alabanzas a Obama, lo primero que llama la atención es la falta absoluta de información sobre el contenido real de la reforma sanitaria, incluso una vez el proyecto de ley inició su debate en el congreso. Si se hace una búsqueda se encontrará un gran cantidad de artículos, editoriales y columnas de opinión. En la gran mayoría de ellos sólo se encontrará una orgía de elogios a la reforma de Obama, que suelen ir de lo cómico a lo grotesco. Sin embargo, si se pretende conocer exactamente en qué consiste la reforma la tarea es muchos más ardua.

Si se toma uno el trabajo de tratar de conocer la reforma, y después de muchas horas de búsqueda de información, lo primero que se llevará será un gran sorpresa. Aunque la mayoría de medios de comunicación han vendido que la reforma consiste es algo parecido a una universalización del sistema de salud como el que existe en la mayoría de paises desarrollados económicamente, esto es absoulatemente falso. El punto fundamental es la obligatoriedad de estar asegurado, de la misma forma que que es obligatorio el seguro de un automóvil [1]. Sin embargo, el precio de este seguro correrá por cuenta de los trabajadores, que tendrán que pagar los precios desorbitados con los que se lucran las aseguradoras, farmacéuticas, médicos y hospitales. Solamente los muy pobres podrán seguir acudiendo al Medicare. La situación es incluso peor que la actual, ya que se pretende que Medicare, en una situación ya bastante precaria debido a los continuos recortes de presupuesto, ahorre un total de 3 billones de dólares en 5 años. Con ello, los grupos más desfavorecidos y débiles, como las personas mayores verán perjudicada su situación al reducirse las coberturas actuales del Medicare.

Los grandes beneficiados serán sobre todo las seguradoras. La mayoría de nuevos asegurados son personas jóvenes y saludables que tendrán que pagar costosos seguros que rara vez usarán. Precisamente el segmento más rentables para las compañías.Por ello, quién sí tiene muy claro de que va el sistema es Wall Street y las grandes aseguradores. El día después del discurso de Obama presentando su reforma el precio de las acciones de las aseguradoras creció durante 5 días consecutivos.

Como en muchos otros casos, se argumenta que la opción privada es más eficiente y barata que la pública. Y como en todos esos casos es una enorme falsedad. Como ejemplo de la “eficiencia” de la sanidad privada baste el dato de que casi el 40% del coste de los seguros privados se gasta en gestión. En los sistemas públicos de salud el gasto en gestión suele rondar el 15%.

El recorte de Medicare se combina con la creación de “mercados de pólizas de salud” (health insurance exchanges) que se ofrecen como la solución mágica para que las personas en peor situación puede hacer frente a un seguro médico. En estos mercados las asguradoras podrán ofertar pólizas más baratas para aquellos que no pueden acceder a las pólizas normales de las compañías. Sin embargo, estos mercados de pólizas no comenzarán hasta 2013. Pero la peor noticia sobre ellos es que estos mercados ya fracasaron antes [2] en Texas y en otros estados. Además, aunque en un principio estos mercados de pólizas iban a contar con una opción pública que competiría con las ofertas privadas para evitar el sobrecoste habitual de las pólizas privadas, Obama ha retirado esta opción en su última propuesta [3]. Espero que alguien sea capaz de explicar por qué las aseguradoras van a ofrecer pólizas más baratas cuando no hay ninguna competencia que las obligue.

No son sólo las aseguradoras las beneficiadas. Las farmaceuticas obtendrán nuevos beneficios, como la imposibilidad de fabricar genéricos para medicamentos “biológicos”, lo que incluye a todas las vacunas y antivirales.

El plan incluye también un comisión que tiene la facultad de decidir qué tratamientos son los más eficientes desde el punto de vista económico [4]. El objetivo de esta comisión será el recorte brutal del gasto en Medicare, con lo que de nuevo los que más sufrirán con la reforma serán los más desfavorecidos.

Y ahora sigamos elogiando al mesías Obama…

[1] http://tns1.blackagendareport.com/?q=content/played-betrayed-health-care-delayed-house-passes-bailout-private-insurance-companies

[2] http://www.elmundo.es/america/2010/02/22/estados_unidos/1266859930.html

[3] http://www.wsws.org/articles/2009/sep2009/obhc-s11.shtml

[4] http://www.nytimes.com/2009/10/06/opinion/06mcgarr.html?_r=1

http://tns1.blackagendareport.com/?q=content/played-betrayed-health-care-delayed-house-passes-bailout-private-insurance-companies

Memoria

memoria

nada de desenterrar los muertos.
nada de abrir las cunetas.
la paz de los cementerios
es sagrada
y debe respetarse.
no debe llamarse a la puertas
de los cuarteles ni de los juzgados,
es delito preguntar
y sólo un sueño
esperar recibir respuestas.
los señores están tranquilos en sus salones
y no permiten
que sus empleados
les levanten la voz.
las preguntas las hicieron ellos,
son ellos los que derribaban las puertas,
golpeaban los rostros
y quemaban las esperanzas.
la petición de cuentas
yace enterrada,
es un podrido cadáver
que nunca debe ser removido.
los enterradores
duermen tranquilos,
el obligado olvido
cubre los cuerpos.

Jesús García Pedrajas

¡No, señor! ¡No puede compartir mi dolor!

Por John Maxwell

Traducido por Mariola García Pedrajas

Franceses y estadounidenses conspiraron para humillar y explotar a Haití a lo largo de la historia de esta la primera república negra del mundo. Ahora, en este tiempo de catástrofe, reclaman una relación especial basada en una historia compartida. Qué sinsentido vergonzoso y soez – como si la víctima y el perpetrador de una atrocidad compartieran algún lazo que debiera ser atesorado.

¿Si comparten su dolor, por qué no dejan de causarlo?”

Si compartieran mi dolor no seguirían haciéndome sufrir, torturándome, negándome mi dignidad y mis derechos, especialmente mi derecho a la autodeterminación y la autoexpresión. Hace seis años enviaron a su Embajador Extraordinario y Ministro Plenipotenciario a realizar una acción ilegal según las leyes de su país, mi país y las de la comunidad internacional de naciones.

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Ni una sola voz

Por Jesús García Pedrajas

Ni una sola voz de un habitante de la isla se escucha en los reportajes sobre el terremoto de Haití: vemos negros corriendo, saqueando, chillando o llorando, pero no vemos ninguno hablando delate de la cámara, dando su opinión o haciendo un requerimiento. Nos quedamos con la impresión de que se trata de animales atrapados en un incendio, no pueden huir ni tienen conciencia para hacerlo, al verlos nos dará pena, pero consideraremos que no puede evitarse.

Todos los operarios que aparecen en las tareas de rescate o de reparto de alimentos son extranjeros: miembros de ONGs, bomberos, soldados o voluntarios; al parecer en Haití no hay ni cuerpos de bomberos, ni médicos o enfermeras ni, por supuesto, civiles que voluntariamente ayuden a sus semejantes; los haitianos están demasiado ocupados saqueando, violando y asesinando para poder echar una mano.

La ayuda extranjera, y la eficacia en su reparto, es casi imposible de cuantificar, pero la impresión que tenemos es que es gracias a ella por la que siguen viviendo los casi diez millones de haitianos; parece evidente que debe de haber gente que trabaja y que ayuda en el país, que la mayor parte de la población está movilizada para sobrevivir de alguna manera, sin la ayuda, mínima en el mejor de los casos, que le está llegando del exterior.

Los marines de EEUU desembarcan en el país, toman el puerto y el aeropuerto de la capital, sin ningún mandato de Naciones Unidas, sin protestas por parte de ningún gobierno (si exceptuamos a Francia, tal vez molesto porque la idea no se le ocurrió a ellos antes), se asume como algo natural: una catástrofe natural ocurre y una invasión de EEUU es la consecuencia, como en una perversa relación causa-efecto.

El FMI anuncia la concesión de nuevos préstamos a Haití: aumentará su deuda externa, los fondos serán empleados en hacer contratos con multinacionales que se encargarán de la presunta reconstrucción del país, de tal modo que el dinero apenas tendrá tiempo de conocer la isla, antes de volver a salir en manos de los mismos gobiernos y empresas que, digamos, lo están prestando. Es evidente que ni un céntimo sale del FMI sin que lo acompañe una directiva sobre quién y como se gastará.

La imagen: negros salvajes que se están matando entre ellos y que necesitan un buen ejército colonial que los controle; la realidad: una nueva invasión y saqueo de un país como Haití, que ha pagado bastante caro la insolencia de ser el primero en obtener la independencia en América Latina y el Caribe.

Discurso de Mike Prisner

Este discurso es de Mike Prisner, ex-soldado de 10th Mountain Division. Sirvió en Iraq y estuvo en Abu Ghraib.

Es una de las declaraciones más lúcidas que he visto en mucho tiempo.

Trascripción al español del reportaje sobre el terreno de Haití en Al Jazeera

Transcrito y traducido por Mariola García Pedrajas

Esta es la cara más visible de los esfuerzos de ayuda internacional aquí en Puerto Príncipe, la mayoría de los haitianos han visto poca ayuda humanitaria hasta ahora, lo que sí han visto es armas, y una gran cantidad de ellas, transportes blindados de personal patrullan las calles, los soldados de las Naciones Unidas no están aquí para ayudar a la gente a salir de los escombros, están aquí, dicen, para mantener el orden,

Este es el aspecto que tiene de hecho la mayoría de la presencia de las Naciones Unidas en las calles de Puerto Príncipe, muchos uniformes, pasando a gran velocidad en vehículos, portando armas.

A la entrada del aeropuerto de la ciudad, donde la mayoría de la ayuda está llegando hay rabia y frustración. Los suministros de agua y comida tan necesitados están dentro, los haitianos mantenidos fuera.

Habla un haitiano:

Traen armas, instrumentos de muerte, no las queremos, no las necesitamos, somos un pueblo traumatizado, lo que queremos de la comunidad internacional es ayuda técnica, acciones, no palabras.

Y más allá del bien protegido perímetro algo más está ocurriendo, aquí Estados Unidos está tomando el control, parece más la Zona Verde en Bagdad que un centro de distribución de ayuda. Fuerzas militares de Estados Unidos fuertemente armadas patrullan las entradas, incluso dentro del aeropuerto estos soldados nunca van desarmados, ya hay varios miles sobre el terreno y se espera que ese número aumente. Estados Unidos decide quién aterriza en Haití, y hay un flujo constante de aviones estadounidenses que llegan con gran cantidad de equipo estadounidense sobre el terreno. Mientras tanto, vuelos con ayuda de otras naciones son enviados de vuelta, como un avión mejicano con equipo vital para salvar vidas que dicen no pudo aterrizar el sábado.

“No necesitamos soldados como tales, no hay ninguna guerra aquí.” Patrice Ali es el antiguo ministro de defensa haitiano, está preocupado con la forma en la que los estadounidenses se han apoderado de los trabajos de ayuda. “La elección de quién aterriza y quién no aterriza, la prioridad de los vuelos, debería determinarse por los haitianos, de otra manera es una usurpación y lo que puede ocurrir es que las necesidades de los haitianos no se tengan en cuenta sino solo la forma en que un país extranjero define las necesidades de Haití o que intente imponer su propia agenda.”

Mientras que los operativos de ayuda que llegan al aeropuerto crecen rápidamente, los cuerpos aún se pudren en las calles, y los haitianos siguen cavando en los escombros por sí solos y preguntándose cuando llegará la ayuda que de verdad necesitan.

Una amarga broma dice que cuando un ministro haitiano se lleva el 15 por ciento lo llaman “corrupción” y cuando una ONG o agencia de cooperación se lleva el 50 por ciento lo llama “gastos indirectos”…

Enlace a video de Al Jazeera en inglés:

http://www.youtube.com/watch?v=0F5TwEK24sA&feature=player_embedded

Francia le pide a las Naciones Unidas que especifiquen el papel de Estados Unidos en los esfuerzos de ayuda a Haití

Paris, 18 de enero (Xinhua) – Las Naciones Unidas necesitan especificar el papel de los Estados Unidos cuyas fuerzas militares controlan el principal aeropuerto de Puerto Principe, capital de la golpeada por le terremoto Haití, declaró un funcionario Francés el lunes.

“Las Naciones Unidas están trabajando en ello, espero que podamos alcanzar una decisión. Espero que se puede especificar qué papel está jugando Estados Unidos,” Declaró el Secretario de Estado para la Cooperación francés Alain Joyandet a la radio Europe 1 tras volver de Haití.

Se trata de ayudar a Haití, no se trata de ocupar Haití,” se quejó Joyandet.

Joyandet dijo que tuvo que intervenir personalmente el pasado sábado para obtener autorización de los estadounidenses para el aterrizaje en Puerto Principe de un avión francés con material de ayuda.

En informaciones previas se recogía que la organización de ayuda radicada en Ginebra Médicos Sin Fronteras se había quejado de que el aeropuerto controlado por Estados Unidos impedía la distribución de ayuda.

La comunidad internacional ha estado intensificando los esfuerzos de ayuda en Haití en los últimos días tras el terremoto de 7,3 grados de magnitud golpeo esta nación caribeña el pasado martes.

Se cree que al menos 50.000 personal han muerto en el terremoto, y el número de víctimas podría ser aún mayor.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas celebrará una reunión el lunes en Nueva York para discutir la coordinación de la masiva ayuda internacional a Haití.

Enlace noticia original en inglés:

http://news.xinhuanet.com/english2010/world/2010-01/18/c_13141415.htm

Los Estados Unidos cosechan miles de millones mientras condenan a África a una catástrofe climática

Un comentario de Black Agenda Report por Glen Ford

Traducido por Mariola y Jesús García Pedrajas

Con la humanidad en riesgo y África enfrentándose a su “incineración”, los EEUU optaron por el “capitalismo del desastre” en la conferencia mundial sobre cambio climático, la pasada semana. “El presidente Obama y la Secretaria de Estado Hillary Clinton fueron a Copenhagen a impedir cualquier posibilidad de un acuerdo global sobre gases de efecto invernadero que las naciones ricas estuvieran obligadas a respetar.”

Los EEUU de Obama siguen cosechando miles de millones y condenan a África a una catástrofe climática

Los EEUU fueron a Copenhagen decididos a imponer un régimen de ‘capitalismo del desastre’ a las naciones pobres del planeta.”

Los EEUU, habiendo cosechado más beneficios que ninguna otra nación del calentamiento industrial del planeta Tierra, buscan ahora revertir el desastre global resultante en su propio beneficio – o, más precisamente, en el beneficio de la clase corporativa amoral y aniquiladora de la humanidad con base en EEUU.

En Copenhagen la pasada semana, la administración de Obama destruyó cualquier oportunidad de prevenir la catástrofe en África y las naciones en desarrollo en el Sur global. Se permitirá que las temperaturas suban 2º C de media, lo que se traduce en tres grados y medio en las latitudes más calurosas. Como consecuencia de ello, dijo el arzobispo Desmond Tutu(1), África será condenada “a la incineración y a la ausencia de desarrollo.”

Cualquier desarrollo que tenga lugar será del gusto de EEUU y Europa. El presidente Obama y la Secretaria de Estado Hillary Clinton fueron a Copenhagen a impedir cualquier posibilidad de un acuerdo global sobre gases de efecto invernadero que las naciones ricas estuvieran obligadas a respetar. Obama le dio el golpe de gracia a los acuerdos de Kyoto, extinguiendo toda esperanza de un acuerdo internacional que respete los derechos de todas las naciones a desarrollar sus economías en un marco de acuerdos vinculantes que protejan los intereses de todos. En vez de eso, los EEUU impusieron su ultimátum de tómalo-o-déjalo: aceptad lo inevitable de la catástrofe en África y en todo el Sur. Y aceptad también que los EEUU y sus corporaciones dictarán al mundo en desarrollo como se le permitirá que crezcan sus economías. Rechazadlo, y los países pobres engreídos serán apartados de la “ayuda” del hombre rico.

Mientras África arde, Washington no concede nada en términos de acuerdos vinculantes.”

Este es el “capitalismo del desastre” en su forma más infernal. El término fue acuñado por la escritora política Naomi Klein en 2005(2), para describir los desastres económicos inducidos o explotados por el Fondo Monetario Internacional en el Tercer Mundo, y así forzar a los países pobres a rendir su soberanía nacional para poder ser candidatos a recibir préstamos y “ayuda” de los países ricos. El objetivo era hacer imposible para los países pobres controlar sus propios destinos económicos y políticos. Los EEUU fueron a Copenhagen decididos a imponer un régimen de ‘capitalismo del desastre’ a las naciones pobres del planeta. Mientras África arde, Washington no concede nada en términos de acuerdos vinculantes. En vez de eso, los EEUU ofrecen – pero no garantizan o incluso prometen – crear un fondo especial, por una cantidad final de posiblemente 100.000 millones de dólares, de los que la “ayuda” será repartida parcamente. Las naciones ricas determinarán quién consigue un trozo del pastel de la ayuda del calentamiento global, y bajo que términos. Los estadounidenses insisten que parte del dinero vendrá de fuentes privadas, las ricas y avariciosas corporaciones que no responden ante nadie excepto antes si mismas – lo que significa que los hombres de negocios occidentales determinarán como a África y a las naciones del Sur global se les permitirá desarrollarse en condiciones de cambio climático. Los EEUU se reservan el derecho a hacer acuerdos separados con naciones favorecidas, es decir, países cuyos líderes rinden su destino nacional a los deseos de desarrollo de Occidente.

El capitalismo del desastre mantiene rehenes del chantaje imperial a la gente más vulnerable del mundo en los momentos de mayor peligro del planeta. Es un crimen contra la humanidad, y más lamentablemente, un crimen contra África. Que irónico que el principal perpetrador del crimen sea él mismo un hijo de África.

(1) http://www.guardian.co.uk/commentisfree/cif-green/2009/dec/17/copenhagen-no-deal-better-catastrophe

(2) http://www.thenation.com/doc/20050502/klein

Enlace artículo original en inglés:

http://www.blackagendareport.com/?q=content/us-reaps-trillions-while-condemning-africa-climate-catastrophe